La caverna 'Ludopática'

La caverna 'Ludopática'
DAVID BARCENILLA

La proliferación de locales de apuestas es ya la heroína del siglo XXI. No sólo se ha adueñado de familias, vecinos o amigos, sino que el estercolero que representa, también amenaza con destrozar a toda una generación, esa que llaman milenial. Aunque hay clubes de fútbol, muy pocos, que han adoptado el compromiso ético de no formar parte de esta lacra detestable, la mayoría, uno detrás de otro han ido haciendo del juego sucio una de sus actividades más importantes, arruinando a familias en una sociedad empobrecida, enganchada e inculta, que idolatra el dinero fácil a cambio de frivolidades, y que ha institucionalizado la ignorancia y la desacreditación de quienes critican lo que pasa.

Estos lupanares del dinero ajeno comenzaron su actividad en las grandes ciudades, con locales abiertos de grandes escaparates, que permitían poder observar desde el exterior lo que en ellos sucedía. Desde la calle, donde jugaban niños o deambulaba la gente, era fácil observar el comienzo de esta actividad como algo 'cool', novedoso, y que te integraba en la sociedad del marketing, de los símbolos y de los ídolos, a cambio de tu dinero. Poco a poco fueron tapando esos escaparates para ocultar lo que en su interior realmente sucedía, y esa industria fue configurándose en lo que hoy conocemos como la oscura caverna 'ludopática', esa que esconde su vergüenza y que acoge delincuencia, esa a la que no le importa seguir destrozando vidas.

En nuestra ciudad, estos locales han aparecido ya directamente cerrados al exterior, y comienzan a tener gran actividad en barrios humildes, precisamente donde está el mejor caldo de cultivo de esta tóxica industria: la ignorancia, la desesperación, el desempleo, la indolencia. Se han dado pasos legales, no suficientes, para poner coto a este problema, pero la sociedad clama una actitud nueva para que no campen a sus anchas.