Los camiones cisterna regresan, un verano más, a Rincón de Ballesteros

El PP exige una solución a los cortes, mientras la alcaldesa de la pedanía asegura que desde el Ayuntamiento se «aceleró» el suministro

Operario y cisterna del Canal el pasado verano en la pedanía. /J. Rey
Operario y cisterna del Canal el pasado verano en la pedanía. / J. Rey
LAURA ALCÁZAR

Rincón de Ballesteros recurrió el pasado martes a una cisterna de agua para abastecer a su población. La pedanía volvió a sufrir un corte que dejó sin agua potable a los vecinos durante unas cuatro horas esa jornada. El 26 de junio un motor de la bomba de impulsión del depósito mancomunado que surte a dicha pedanía y a las localidades de Carmonita, La Roca de la Sierra y Puebla de Obando falló y paró el bombeo de agua, obligando a restringir el suministro exclusivamente al consumo humano. El lunes se estropeaba otro de los motores, quedando restablecida la bomba el martes a las 14.30 de la tarde, según declaró ayer a este diario la alcaldesa pedánea, Francisca Belenes.

Pese a ello, y ante la previsión de que «el agua no iba a llegar con suficiente rapidez a los hogares», a las 17.30 una cisterna de Canal de Isabel II aseguraba el abastecimiento local, después de que Belenes diera aviso al Ayuntamiento, «que lo aceleró y solventó con mucha agilidad», manifestó.

El Partido Popular se ha pronunciado al respecto y ayer emitió un comunicado exigiendo al Gobierno local una «solución rápida» y la adopción de medidas «necesarias» para garantizar el suministro «ante las previsiones de altas temperaturas». El portavoz Rafael Mateos lamentó que los socialistas criticaran hace un año «lentitud» por parte del Gobierno de Nevado ante la decisión de la mancomunidad Lácara-Los Baldíos de cortar el agua «y entonces tomamos una decisión inmediata para poner solución al problema», indicó. Por su parte, Belenes señaló que «en ocho años de gobierno ellos no arreglaron nada ni han puesto solución». La alcaldesa tiene previsto reunirse con Salaya para abordar la problemática, que se acrecienta en verano con el llenado de piscinas, y requiere, entre otras medidas, la reparación de la red de tuberías y un depósito de mayor capacidad.