El cadáver de la peregrina fallecida en Casar de Cáceres fue entregado ayer a su marido

Albergue de peregrinos de Casar de Cáceres:: HOY/
Albergue de peregrinos de Casar de Cáceres:: HOY

La autopsia confirmó que la danesa de 61 años murió en el albergue de la localidad cacereña por causas naturales

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Hace diez días, el 29 de marzo, los peregrinos que estaban en el albergue de Casar de Cáceres, el que se encuentra frente al Ayuntamiento, vivieron un triste suceso, cuando al intentar despertar a una compañera de viaje alrededor de las seis y media de la mañana, vieron que estaba muerta. Se trataba de la danesa Grethe Saver, de 61 años, que mientras dormía había fallecido, al parecer al sufrir un infarto.

Tras avisar a la Guardia Civil y acudir los agentes y un forense, la empresa de un tanatorio de Cáceres llevó el cadáver al Instituto de Medicina Legal de Cáceres, mientras el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Cáceres realizaba la investigación del fallecimiento.

El Juzgado y las fuerzas de seguridad iniciaron también los trámites para comunicar a los familiares de Grethe Saver su fallecimiento.

La autopsia confirmó que su muerte se había producido por causas naturales, no interviniendo terceras personas. Su marido indicó que se haría cargo del cadáver. Ayer tuvo lugar el acto de la entrega del cuerpo, que seguramente sería incinerado para llevar las cenizas al país de la finada.

Grethe Saver sólo había estado un día en Casar de Cáceres. Ella estaba haciendo el Camino de Santiago sola, comenzando seguramente en Sevilla, como hacen la mayoría de los extranjeros. A Casar de Cáceres llegó a las cuatro de la tarde del 28 de marzo, acompañada por un peregrino alemán, con el que había coincidido. En el restaurante Majuca, que lleva el control del albergue, la inscribieron. Luego se fue a descansar y a las ocho de la tarde cenó allí con otros peregrinos, con los que esperaba empezar a caminar al día siguiente.

El año pasado, en agosto, a dos kilómetros de Cañaveral, murió por un golpe de calor el alemán de 40 años Josef Scheffler.