Cáceres muestra la singularidad de tener dos juderías

Visita a la ermita de San Antonio, que fue la sinagoga de la Judería Vieja. :: armando/
Visita a la ermita de San Antonio, que fue la sinagoga de la Judería Vieja. :: armando

Alrededor de trescientas personas participaron en las visitas guiadas de las XX Jornadas Europeas de la Cultura Judía

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Cáceres no tiene una judería: tiene dos, y según el concejal de Turismo de Cáceres, Jorge Villar, y la jefa del área municipal de Turismo, Amparo Fernández, eso es seguramente un caso único.

La Judería Vieja está dentro de la Ciudad Monumental, siendo su sinagoga lo que ahora es la hermosa ermita de San Antonio, y cuando fueron echados de este lugar, la Judería Nueva se colocó más allá de la Plaza Mayor, ubicando su sinagoga en el Palacio de la Isla, junto a la Plaza de la Concepción. Amparo Fernández señala que la presencia de los judíos en Cáceres fue muy importante, «hubo 140 familias de judíos, la mayoría de los cuales vivían de los negocios que tenían en la Plaza Mayor y de los préstamos». De la Judería Nueva se marcharon a Portugal cuando fueron expulsados de España por los Reyes Católicos en 1492.

Esta singularidad de tener dos juderías fue mostrada ayer en las visitas guiadas gratuitas, que comenzaron a las diez y media de la mañana, partiendo varios grupos con sus guías desde la puerta principal del edificio del Ayuntamiento. Unas trescientas personas participaron en estas visitas que se organizaban dentro de las XX Jornadas Europeas de la Cultura Judía, que promueve la Asociación Europea para la Preservación del Patrimonio Judío.

El alcalde Cáceres, Luis Salaya, estuvo en el inicio de la actividad, indicando que Cáceres tiene que sacar partido turístico de sus dos juderías, para alargar la estancia de los visitantes, «se tienen que dar cuenta de que Cáceres no se ve en un día, y que tienen que pasar en Cáceres más días, para apreciar no solo nuestra arquitectura sino todo el legado cultural que nos ha dejado la gente que ha vivido aquí».

Una guía muestra las juderías en una maqueta de Cáceres.
Una guía muestra las juderías en una maqueta de Cáceres. / Armando Méndez

El concejal de Turismo se mostraba satisfecho del éxito de participación de estas jornadas, en las que se pueden ver gratis, hoy también, los monumentos gestionados por el Ayuntamiento en los que normalmente se cobra entrada. El concejal también señalaba que este fin de semana hay numerosos turistas en la ciudad, estimando que puede haber una ocupación del 90%.

En el Centro Turístico Baluarte de los Pozos, situado en la Judería Vieja, que hoy se puede visitar gratis, hay una exposición en donde se recoge la presencia judía en distintas localidades de Extremadura.

En un panel se explica que en Cáceres, en los fueros que fueron dictados por el rey Alfonso IX de León inmediatamente después de la reconquista de la ciudad el 23 de abril de 1229, se prohibía a los judíos comprar pescado los viernes, debían de demostrar con claridad la procedencia de sus bienes y cuando concedían préstamos tenían la obligación de contar con el testimonio de dos cristianos. Estaban prohibidas las relaciones sexuales entre judíos y cristianas y si alguien hería a un hebreo debía de pagar una multa de dos maravedís.

El desprecio creciente a estos vecinos se ve en que si uno llamaba a otro 'judío', era considerado una grave ofensa teniendo que pagar cinco maravedís.

La mayoría de los judíos tenían sus comercios en la Plaza Mayor, en donde los portales tenían el nombre de los productos que vendían: del pan, de la carne, del pescado... Hay un documento de 1449 en el que el concejo de Cáceres alquila al judío Hayn Alvelía una casatienda junto a la Torre de Bujaco.

En 1478 es cuando a instancias de la Isabel la Católica se les echa de la Ciudad Monumental y se marchan a la Judería Vieja. Si en la parte antigua tenían casas desde la Cuesta del Marqués y el Arco del Cristo hasta la zona de Pereros, en la Judería Vieja se asentaron en las calles Pintores, Moret, Parra, de la Cruz y Plaza de la Concepción. No obstante, se sabe que en 1490 vivía en la zona de la plazuela de Santiago Abraham Cohen, y en la zona de San Juan habitaba Alvelia en 1492. En la plaza de las Piñuelas, en las traseras del Ayuntamiento, vivía en 1479 Juan Adaroque y su mujer Masaltón.

Además de prestamistas y comerciantes, hubo quienes fueron médicos, sastres, jubeteros, zapateros, y también un abogado. En la exposición del Baluarte de los Pozos se señala al abogado Abraham Amigo, que practicó el ejercicio de la abogacía hasta el 20 de mayo de 1487, fecha en la que se le retiró el permiso. La familia de los Cohen estaba entre las que tenían más poder en Cáceres, destacando David Cohen, que era el defensor del derecho de los judíos ante los Reyes Católicos.

Todo terminó para los hebreos en Cáceres en 1492, hace más de 500 años, pero su recuerdo ha quedado bien visible en Cáceres, y ese recuerdo interesa a muchos turistas que buscan su pasado judío.