Salaya será alcalde de Cáceres con la abstención de Ciudadanos

Francisco Alcántara (Cs) con Rafael Mateos (PP) y al fondo Antonio Ibarra (Cs); Luis Salaya (PSOE); y Cayetano Polo (Ciudadanos):: L.C. /A. MÉNDEZ/
Francisco Alcántara (Cs) con Rafael Mateos (PP) y al fondo Antonio Ibarra (Cs); Luis Salaya (PSOE); y Cayetano Polo (Ciudadanos):: L.C. /A. MÉNDEZ

Las conversaciones entre PP y Ciudadanos se prolongaron hasta la madrugada pero no acabaron en acuerdo

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

Luis Salaya será elegido hoy alcalde de Cáceres. Ciudadanos se abstendrá en el pleno de investidura después de no llegar a un acuerdo con el PP para gobernar la ciudad. Las conversaciones entre ambas formaciones se prolongaron hasta la madrugada pero no fructificaron, por lo que la alcaldía está en manos del socialista Salaya, el más votado el 26M.

Ciudadanos y Partido Popular se cruzaron este viernes propuestas para alternarse en la alcaldía de Cáceres, dos años cada uno. El acuerdo se daba en Madrid por prácticamente por hecho, pero al cierre de esta edición no había una aceptación oficial de los grupos municipales implicados en la ciudad. Incluso, aún persistían algunas reticencias especialmente en el de Ciudadanos, más favorable a compartir gobierno con el PSOE. En las filas populares, el candidato Rafa Mateos rechazó por la tarde la posibilidad de turnarse, según fuentes consultadas, pero esta noche se veía más cerca esta opción.

La jornada comenzó con un preacuerdo. Poco después de las 10 de la mañana de este viernes el candidato socialista a la alcaldía de Cáceres, Luis Salaya, anunció un principio de acuerdo con Ciudadanos para gobernar en coalición en Cáceres. Parecía despejarse entonces la incógnita sobre quién recibirá este sábado el bastón de mando del Ayuntamiento. A las diez y media de la noche, sin embargo, la secretaria general del PSOE, Belén Fernández, expresaba su indignación. Tenía la impresión de que desde la formación naranja se les había estado utilizando para sacar tajada en el Ayuntamiento. Las bases socialistas apoyaron con un 90% en una consulta celebrada por la tarde el acuerdo con Ciudadanos, pero a esa hora de la noche el candidato de Cs, Francisco Alcántara, ya no atendía las llamadas del PSOE. La pelota estaba en el tejado del PP, que debía responder a la oferta para compartir la alcaldía en periodos de dos años. «Lo ideal es que empecemos nosotros con Paco Alcántara y luego el PP, con Rafael Mateos. Al contrario que en Badajoz», indicó una fuente autorizada de Ciudadanos. A la hora de cierre de esta edición no había acuerdo.

Por la mañana, Luis Salaya, tras anunciar lo que parecía un preacuerdo, subió al despacho del grupo municipal y allí recibió saludos y felicitaciones por anticipado. Sin embargo, el escenario no era tan nítido como parecía, por más que Salaya plantease que ese preacuerdo solo necesitaba ajustar pequeños flecos y venía adobado por un programa de gestión en el que coincidían PSOE y Cs. Dijo que cedían cuatro concejalías y el puesto de primer teniente de alcalde. Y además, la presencia de los socialistas en la Junta y la Diputación garantizaba un paquete inversor que incluía la autovía a Badajoz, el aeródromo o la mejora de la Ribera del Marco.

El acuerdo con el PSOE era la opción mejor valorada por los concejales de Cs, pero el portavoz y líder regional, Cayetano Polo, puso a todos sobre aviso hacia las dos de la tarde. Todo era posible, vino a decir. «Están abiertas todas las opciones», insistió Polo. No descartó, incluso, que Cs se haga con la alcaldía en una alternancia de dos años con su futuro socio. «No descartamos nada todavía», corroboró. Ese matiz no era gratuito ya que había otros elementos en juego. Por un lado, a nivel nacional Ciudadanos remarcaba su opción por el PP como lo que ha venido llamando 'socio preferente'. Por otro, entre lo integrantes de la candidatura local, se ve con mejores ojos la opción del PSOE. De hecho, la propuesta inicial era esa, gobernar con los socialistas.

Tras conocerse que los populares votarán la candidatura en Badajoz del Ignacio Gragera y habrá alternancia de Gobierno con el PP comenzaron a despejarse algunas incógnitas. Se confirmó que Cáceres formaba parte del puzzle de la negociación a nivel nacional. A las exigencias iniciales se sumaba también el llamado 2+2, con propuesta para que el PP siguiese tocando poder pese a perder cuatro concejales el pasado 26-M a cambio de esa concesión.

El candidato Mateos paseaba con su hijo a media tarde por el centro de Cáceres y en su móvil se acumularon medio centenar de mensajes de felicitación tras darse por hecho que sería el elegido. «No contesto porque no hay nada», respondía sobre las siete de la tarde. En las filas del PSOE, Luis Salaya, aseguraba que no tenía novedades, mientras en Ciudadanos se alargaron las reuniones con la vista puesta en una decisión que se empeñaron en retrasar.

Las discrepancias internas entre las directrices de Madrid, que fomentaba la alternancia, y las sensaciones sobre el pacto que tenía el partido en Cáceres, con Alcántara al frente, no acababan de converger.

Tanto Rafael Mateos como Luis Salaya ya habían aclarado que no se prestarán a ello. «La alcaldía no forma parte de la negociación», advirtió el candidato socialista. El propio Guillermo Fernández Vara también lo ha dejado claro. Mateos dijo hace unos días que no votará a Francisco Alcántara como primer edil. Ni siquiera en caso de que su partido se lo pidiese. Ayer la respuesta definitiva estaba por conocerse, pero en Cs eran optimistas a la hora de cerrar esta edición. Se dejaba la pelota en el tejado de los populares, en especial de un Rafael Mateos que se ha venido negando a participar en un 'mercadeo' de sillones y competencias en el próximo Gobierno.

Mientras tanto, y como si fuese una realidad paralela, el PSOE convocó a sus 500 afiliados en Cáceres para preguntarles qué les parecía el pacto con el partido de Rivera para gestionar la alcaldía y el Ayuntamiento cacereño. Cs se sentó a esperar mientras dirimía sus cuitas internas con el premio extra de una alcaldía parcial. El tercer actor de ese reparto del futuro Gobierno era Teófilo Amores. Al candidato de Vox nadie le volvió a consultar nada. Cs se negó a negociar con Vox y Amores se apresuró a brindar su apoyo sin condiciones al PP en ese posible acuerdo con Cs. Amores ha recibido presiones para que aprovechase su voto decisivo y pusiese más condiciones pero su postura ha sido velar por que se cumpla «la voluntad de los cacereños al votar mayoritariamente centro derecha».

Sin 13 votos para el candidato de PP-Cs, Salaya sería el alcalde por mayoría simple. La decisión final, a partir de las 11.

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