La Torre del Horno de Cáceres abre por primera vez al público sin necesidad de guía ni cita previa

Turistas observando la Torre del Horno. :: lorenzo cordero/
Turistas observando la Torre del Horno. :: lorenzo cordero

El monumento podrá visitarse previo pago a partir de hoy, de martes a domingo en horario de mañana y tarde

MARÍA SÁNCHEZ

Por primera vez, la Torre del Horno abre sus puertas para que el público en general pueda visitarla sin necesidad de ir acompañado por un guía municipal, ni tener que pedir cita previa como venía sucediendo hasta ahora.

El horario de apertura coincidirá con el del resto de los principales centros turísticos municipales. Los visitantes tendrán la oportunidad de descubrir los secretos que guarda esta torre albarrana de martes a domingo, desde las diez de la mañana hasta las dos del mediodía y de cinco y media a ocho y media de la tarde.

Las entradas se podrán adquirir en el interior de la Torre Bujaco, en el Centro de Interpretación de la Semana Santa Cacereña y en el Centro Turístico Baluarte de los Pozos.

Quienes residan en Cáceres, también podrán visitar de forma gratuita la Torre de los Pozos durante los días 19, 20 y 21.

Historia

La Torre del Horno es un tipo de arquitectura almohade que debe su nombre a antiguos hornos de pan que se situaban al lado del monumento. Su principal atractivo son las vistas que ofrece de diferentes puntos de la ciudad desde la parte más alta. Además, pueden verse los llanos de Cáceres, así como las Sierras de Béjar y Gredos.

Esta estructura del siglo XII formaba parte del sistema defensivo de la ciudad monumental. Esta compuesta de adobe, tiene una base de sillares de granito romano y es totalmente maciza. Cuenta con una única habitación interior que servía para que la guardia de la torre pudiera protegerse de cualquier amenaza. Desde aquí salía una muralla que conectaba con el Baluarte de los Pozos dividiendo la ciudad musulmana en dos partes, la Medina y la zona de gobierno.

Las características de esta construcción hacen que la escalera tenga una pendiente bastante pronunciada, por lo que solamente se permitirá la entrada de niños menores de doce años si van acompañados de un adulto. Se recordará la necesidad de tener calzado adecuado y no padecer vértigo para garantizar una subida y bajada segura.

Fue rehabilitada en 2008 con un presupuesto total de 83.289 euros procedentes del programa europeo Interreg, mediante una actuación del Plan de Excelencia Turística. El objetivo de esta atracción es aumentar las visitas de la ciudad y potenciar el conocimiento de su patrimonio histórico, a través de nuevas propuestas.