A los cacereños les gusta ser actores

El casting de 'Inés del alma mía' reúne a casi 700 personas para la selección de extras de la serie que se filmará en la plaza de Santa María

Numerosas personas esperan a ser llamadas para el casting, ayer en la puerta de la ESAD. / L. Cordero
L. ALCÁZAR

Cáceres inspira al mundo del cine y los cacereños se dejan seducir por las cámaras de los rodajes que recalan en la ciudad. El entorno de la Ciudad Monumental vuelve a repetir como escenario de una serie de época, y el martes 3 de septiembre la Plaza de Santa María se convertirá en uno de los espacios históricos donde se recreen algunas escenas de 'Inés del alma mía'. La vida de la placentina Inés de Suárez, amante del conquistador Pedro de Valdivia, que narra la novela homónima de Isabel Allende, sobre la que se basa la serie que supervisa la propia escritora chilena, se llevará a la pequeña pantalla en ocho capítulos de esta coproducción de RTVE, Boomerang TV y Chilevisión.

Pocos días después de que se anunciara que parte del nuevo rodaje va a ser en tierras extremeñas, con localizaciones en Cáceres y Trujillo, una agencia contratada por Boomerang ya ha realizado uno de los dos castings para seleccionar a los actores y figurantes que aparecerán como extras en las escenas locales. La otra prueba está convocada hoy en Trujillo desde las diez de la mañana en el Teatro Gabriel y Galán. A esa hora comenzaba ayer el casting de la ciudad en la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura (ESAD), al que estaban convocados mujeres y hombres adultos, actores y actrices para pequeñas intervenciones y bebés y niños de hasta diez años de edad.

La jornada arrancó con la sesión infantil. 42 niños y hasta un bebé de tan solo cuatro meses acudieron con sus padres y abuelos para participar en el proceso de selección que consistió, básicamente, en la toma de un par de fotografías sobre fondo blanco que el equipo que gestionaba el casting pasará a la dirección de la productora, encargada de tomar la decisión final para elegir a los figurantes.

El bebé al que ayer fotografiaba uno de los responsables de la prueba, Francis Fernández, era Diego Pérez. Su madre, Patricia Sánchez, no dudó en llevarlo, orgullosa, junto a sus hermanos mayores, Alfonso de nueve años y Sofía de diez. «Lo hemos leído en el periódico y nos hemos animado a venir», decía. Como ellos, se presentaron los hermanos Antonio y Carmen, de ocho y diez años, respectivamente. Son alumnos del colegio El Vivero de la capital y asistieron para hacer algo «diferente» en vacaciones. Para las dos familias era su primera vez en una prueba de este tipo. No así para Abel Bote de nueve años, que llegó acompañado de su abuela quien contagiada por la emoción del nieto decidió inscribirse ella también en el casting de mayores. «Participé en el corto 'La Higuera' y no me cogieron en otro; espero que me elijan porque estoy muy entusiasmado», confiaba con expresividad el pequeño.

Abel Bote participó en la prueba.
Abel Bote participó en la prueba. / L. Cordero

Al tratarse de una producción ambientada en el siglo XV se pedía una imagen y aspecto concretos, tanto en los adultos como en los menores. «Hay niños de doce años que tienen ya su piercing e intentamos en la medida de lo posible evitar eso, por lo que buscamos un perfil, digamos, natural», precisaba Alberto Reina, también de la agencia.

Miguel Márquez, Eduardo García y Vicente Barbero, tres amigos habituados a los castings venían luciendo barba. «Ya he estado en otros rodajes como extra y sabía el perfil que piden para la serie», comentaba el primero. Y es que la barba y el pelo «desdeñado» sumaban puntos «porque antes no nos cuidábamos tanto como ahora», señalaba Reina.

La cita congregó a actores y aficionados al teatro, como Pilar Martos, estudiante del Bachillerato de Artes Escénicas en el Al-Qázeres. Y acostumbrada a las largas sesiones de los rodajes estaba Cristina Galindo, instructora de zumba que ha sido figurante en 'Still star crossed' y en el film 'Invisibles'. «Tiene que gustarte porque para una escena de un segundo se echan muchas horas». Gusto y, en la mayoría de casos, vocación por la interpreación no les faltaban a las casi 700 personas que participaron ayer en este casting.

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