Las bicis de alquiler preparan su vuelta en Cáceres

Participantes en la quedada 'biker' que se celebró hace unas semanas en la ciudad. :: c. núñez/
Participantes en la quedada 'biker' que se celebró hace unas semanas en la ciudad. :: c. núñez

El Ayuntamiento trabaja en un proyecto para facilitar la movilidad ecológica con vehículos eléctricos

CRISTINA NÚÑEZCÁCERES.

Se dice a nivel de calle que Cáceres no puede ser una ciudad de bici. El desnivel que se observa entre las distintas zonas inclina a pensar que no son demasiados los valientes que se atrevan a moverse día a día sobre dos ruedas. Pero lo cierto es que más allá de las cuestas, que haberlas haylas, no son pocos los que se suman a una tendencia que va ganando adeptos en España. En la balanza, no obstante, aún pesan más los que optan por vehículos a motor. No hay más que contemplar lo que pasa un día de lluvia en la ciudad, en el que los paraguas se sustituyen por los coches y el caos circulatorio aflora.

El alcalde, Luis Salaya se propone retomar el servicio de alquiler de bicicletas, un proyecto piloto del que aún no han trascendido muchos datos pero que está en fase de elaboración y que quiere ponerse en marcha como alternativa al coche. Serían bicicletas eléctricas, lo cual facilitaría mucho el poder abordar las cuestas sin que el esfuerzo sea titánico.

Hasta ahora, las experiencias que se han dado en la ciudad para fomentar el uso de la bici como medio de transporte han sido fallidas. Se cumplen 10 años -fue durante el mandato de Carmen Heras- del intento de ir metiendo el gusanillo de las dos ruedas a los cacereños a través de las bicicletas de alquiler. Se invirtieron 133.000 euros en el servicio de bicicletas en préstamo, que se distribuían en seis paradas a lo largo de toda la ciudad.

Había 160 bicicletas disponibles que terminaron apiñadas en naves del Ayuntamiento y sin dar el uso esperado. El alquiler costaba 12 euros al año, en concepto de fianza para asegurar su buena utilización. A pesar de que no tuvo mal arranque y que en el primer momento sí que se generó cierto interés, este servicio terminó suspendiéndose en el año 2012 y las paradas continuaron sin uso durante años, hasta que durante el mandato de Elena Nevado fueron retiradas.

EN SU CONTEXTO

Propuestas anteriores.
En el año 2009 se inició un primer proyecto con seis paradas y 160 bicicletas. El alquiler costaba 12 euros al año y permitía usar cualquier bicicleta disponible en sus paradas. Aunque al principio tuvo buena acogida terminó suprimiéndose solamente dos años después de haberse puesto en marcha.
Alternativa eléctrica.
En el año 2015 una empresa privada inició un servicio de alquiler de bicicletas eléctricas que no tuvo éxito. Se intentó electrificar las que habían quedado inutilizadas del servicio municipal, pero finalmente no se pudo concretar esta propuesta.
Otras experiencias.
Ha habido otras experiencias en la región para poner en funcionamiento diferentes servicios de alquiler de bicicletas. Tanto en Mérida como en Badajoz y en Plasencia se han puesto en marcha diferentes servicios de este tipo, pero solamente han cuajado en Badajoz, en donde hay un total de 21 estaciones repartidas por la ciudad. Este servicio, que se llama BiBa, tuvo en 2018 un total de 435 usuarios y lleva una década en marcha. Entre las críticas de los usuarios, el hecho de que los vehículos no estén en buen estado.

Tampoco cuajó el servicio de alquiler de bicicletas eléctricas que en 2015 puso a disposición una empresa privada. Esta empresa propuso, sin éxito, electrificar esas bicicletas fallidas del servicio municipal para aprovecharlas.

Una de las propuestas que hizo públicas Pedro Sánchez durante la sesión de investidura es que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes deberían hacer restricciones en tráfico para reducir las emisiones de C02 y mantener el aire limpio. Más allá de todas las iniciativas que se tomen, el interés por las bicicletas crece. El sábado 20 de julio se inauguró una nueva actividad ciudadana que pretende irse repitiendo de forma periódica. El fotógrafo y guía de bicicleta Carlos Vivas Luengo hizo una convocatoria para dar pautas a los usuarios de bicicletas o a los que estén interesados en iniciarse en esta práctica sobre seguridad y forma de moverse por la ciudad. Varias decenas de usuarios salieron de la Plaza Mayor y completaron un recorrido por la ciudad desde esta zona hasta el Nuevo Cáceres y vuelta. «La idea es que si te compras una bicicleta, saber cómo tienes que utilizarla». Aprendieron a ir por acera a pie con la bicicleta, cruzar pasos de cebra bajados y moverse con este medio de transporte de forma segura. Él considera que Cáceres se encuentra en un punto intermedio. Ni es fácil desplazarse en bicicleta ni es completamente imposible. «La bicicleta no es un peligro, es un vehículo más». ¿Y qué necesitaría la ciudad para que más personas se animaran a convertir este medio en su transporte habitual? ¿Más carriles bici? «No, no pedimos carriles bici, pedimos concienciación», indica. Hay modelos idílicos como el de Copenhague, en el que la mayor parte de la población se desplaza con bicicleta a través de una red de carriles bici que permite circular de forma independiente de peatones y coches.

A este respecto, desde el Ayuntamiento se explica que están en marcha los cuatro kilómetros del Parque del Príncipe y los accesos a los barrios circundantes y otros carriles del exterior de la ciudad que se pretenden integrar con los de la zona centro. Además, del carril bici que irá desde Cáceres hasta el Casar de Cáceres. Virgen de Guadalupe está a punto de habilitar su carril mixto.