La Biblioteca Virtual Extremeña ofrece gratis imágenes históricas

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Es un proyecto de Manuel Trinidad, bibliotecario de la Facultad de Derecho, con fotos en alta resolución

SERGIO LORENZO CÁCERES.

El año 2018 ha empezado con un interesante proyecto cultural: la fototeca de la Biblioteca Virtual Extremeña, que pretende dar a conocer imágenes históricas de Extremadura, imágenes que son retocadas digitalmente para mejorarlas y que se pueda apreciar mejor todos los detalles.

Detrás de este proyecto no está una institución pública, está un particular: Manuel Trinidad, que es bibliotecario de la Facultad de Derecho de Cáceres.

Cuando lleva menos de un mes de vida, en la Fototeca que se encuentra en www.flickr.com/photos/141807149@N05/albums ya hay medio millar de imágenes. La mayoría son fotografías, pero también hay grabados y cuadros. Hay desde fotos del siglo XIX de Charles Cliffor o Jean Laurent, a las fotografías que en 1914 publico José Ramón Mélida en el Catálogo Monumental de España, o la que en 1928 hizo Ruth Matilda Anderson por encargo de la Hispanic Society of América. Se incluyen las que en los años 30 realizó José Ortiz Echagüe, las que hizo David Seymour para la agencia Magnun en 1936, o por la misma época el reportero gráfico del Diario HOY Antonio Pesini; sin olvidar las famosos fotografías que Eugene Smith hizo en Deleitosa para la famosa revista Life.

También hay grabados de Extremadura de ilustradores como Gustave Doré o los de Alexandre de Laborde. Así como algunas obras de pintores.

El cacereño Manuel Trinidad se define como un apasionado en divulgar temas relacionados con la cultura de Extremadura, lo que le hizo en 2001 poner en marcha la Biblioteca Virtual Extremeña, de la que ahora forma parte la Fototeca. En la Biblioteca están digitalizados 300 libros y 70 revistas relacionadas con el patrimonio y la historia de Extremadura. «Me gusta dedicarme a localizar libros antiguos de Extremadura, por bibliotecas o librerías de anticuarios, ya sin derechos de autor y subirlos a la red - afirma -. En fin, hago lo mismo que hacían bibliófilos como el entrañable Rafael García Plata con la gran biblioteca que tenía en Cañamero, pero con la diferencia de que los subo a la red para compartirlos con todos. Aunque también hay muchos libros antiguos, digitalizados principalmente por universidades americanas que solo hace falta ponerles un enlace».

En la Biblioteca Virtual Extremeña hay tres tipos de publicaciones: las que son enlaces a libros o revistas que ya están en la red, por ejemplo las que son anteriores a 1901, que muchas han sido subidas por bibliotecas americanas, y luego las que él digitaliza directamente. «Una tercera vía - afirma -, es la de autores que me mandan directamente los libros; la última persona que me ha enviado libros suyos sobre algunos pueblos de Cáceres ha sido José Antonio Ramos Rubio, cronista oficial de Trujillo».

En 2006 llegó a iniciar una aventura editorial, lanzando la revista 'Universo Extremeño', «eso fue una locura, sólo pudo ver la luz un número».

Después, en 2013, tuvo un grave accidente de tráfico, «con ese accidente todo desapareció durante algunos años; pero a comienzos de 2017 volví a reactivar la Biblioteca Virtual». Actualmente se ven una media de 500 páginas diarias, o sea, unas 15.000 páginas vistas al mes, lo que demuestra que interesan los contenidos extremeños.

En su labor de divulgación de la cultura extremeña, le ayuda mucho el ser bibliotecario en la Universidad de Extremadura, «mi profesión me facilita, por ejemplo, el acceso a los fondos o incluso a través de préstamo interbibliotecario con otras universidades de España, puedo solicitar en préstamo libros sobre Extremadura que no existen en bibliotecas extremeñas».

En Extremadura también se pueden ver publicaciones gratis por internet en el portal de la Junta de Extremadura http://ciconia.gobex.es/ciconia/es/inicio/inicio.do, que es la Biblioteca digital del patrimonio cultural de Extremadura; y en la Universidad de Extremadura la página http://dehesa.unex.es.

Ir por libre

Manuel Trinidad confiesa que va un poco por libre, «este es un proyecto particular. Debían ser las instituciones extremeñas las que asumieran un proyecto así, de recopilar todo el patrimonio bibliográfico extremeño para ponerlo a disposición de cualquier interesado». Es consciente de que al estar prácticamente solo está algo limitado, «no es como otras bibliotecas virtuales de comunidades autónomas que tienen a todo su gobierno detrás, como por ejemplo, la Biblioteca Virtual de Andalucía, con miles y miles de libros. Pero bueno, a mí me da igual, y yo me lancé al ruedo, pues no puedes estar pendiente de si algún día hacen algo las instituciones, así que por mi cuenta abordé este proyecto, para facilitar a cualquiera el acceso a contenidos extremeños, ampliándolo también a fonoteca (música) y últimamente a la fototeca (fotos). La verdad es que es muy satisfactorio recibir a veces mensajes de agradecimiento».