«Los bebés tienen que dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita»

La doctora María Jesús García, ayer durante la entrevista. :: armando méndez /
La doctora María Jesús García, ayer durante la entrevista. :: armando méndez

«No se sabe cuál es la causa de esta muerte», indica María Jesús García, jefa del servicio de Pediatría del Hospital San Pedro de Alcántara

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

El fallecimiento de un bebé de ocho meses el pasado viernes en la guardería de la Universidad de Extremadura ha puesto el foco en el síndrome de la muerte súbita del lactante, causa del deceso del menor, según revelaron los primeros resultados de la autopsia, tal y como avanzó ayer este diario.

Más información

La doctora María Jesús García García, especializada en neonatología, es la jefa del servicio de Pediatría del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres. «La muerte súbita del lactante se da cuando un niño menor de un año y habitualmente mayor de un mes, aparentemente sano, muere de forma inexplicable», comenta. Frecuentemente, prosigue, se produce cuando el bebé está dormido. Este síndrome se diagnostica cuando la causa del fallecimiento permanece sin explicación después de una minuciosa investigación que incluye una autopsia completa, un examen del lugar del fallecimiento y una revisión de la historia clínica.

«En teoría no se sabe cuál es la causa de esta muerte», argumenta la pediatra. «Se barajan un montón de factores predisponentes, de factores de riesgo... Se escribe de todo, pero la causa yo, al menos, no la sé», añade la facultativa.

«La frecuencia es bajísima», apunta. Se estima que menos del uno por mil de los nacidos vivos muere por esta causa durante su primer año. «Esto no quiere decir que todos los años haya uno. En Cáceres nacen 1.500 niños y, según esta estadística, teóricamente tendríamos que tener un caso por año y no lo hay».

En España hubo una campaña en la década de los años noventa, comenta la pediatra, que ayudó a que este tipo de muertes descendieran. Alude, en concreto, a la campaña que promovió que los bebés durmieran boca arriba. «Eso está clarísimo. Los bebés tienen que dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita del lactante. Dormir boca abajo es un factor de riesgo», ilustra.

Esta es una de las principales recomendaciones que los médicos hacen a los padres a la hora de meter al bebé en la cuna. Pero hay más medidas preventivas. En la habitación, además, no debe hacer mucho calor y la cuna debe estar lo más despejada posible. «Nada de meter 300 muñecos», señala María Jesús García. La cabeza del bebé debe estar despejada, libre de gorros. Y el colchón debe ser duro. Hay que evitar que se hunda.

Hay otros factores que ayudan a prevenir la muerte súbita del lactante. «La lactancia materna es un factor protector», indica la jefa del servicio de Pediatría del Hospital San Pedro de Alcántara. «También es un factor de riesgo que el niño esté expuesto a un ambiente donde la gente fume», comenta. Y, según las estadísticas, los niños tienen más riesgo de morir por esta causa que las niñas. «Hay más muertos varones que hembras».

Ante la conmoción que generan casos como el del fallecimiento del bebé en la guardería, la doctora lanza un mensaje de tranquilidad. «No es normal que pase», indica mientras se muestra crítica con la industria, que lanza al mercado todo tipo de artículos para mantener al bebé vigilado. «La industria se está beneficiando de esta alarma. Es una barbaridad. Eso es aprovecharse de la angustia de los padres. Lo normal es que un niño no tenga una muerte súbita. Obsesionarse es una locura. No se ha demostrado que prevengan nada», concluye.

«Se sabe que el síndrome de muerte súbita del lactante es un problema universal y grave. A pesar de todas las investigaciones realizadas en los últimos años, permanece impredecible e imprevisible», señala el 'Libro Blanco de la Muerte Súbita Infantil', manual de referencia de la Asociación Española de Pediatría, al que la doctora María Jesús García García remite para conocer más detalles. Aunque este tipo de muerte se puede producir durante todo el primer año de vida del bebé, la edad a la que tiene más incidencia es a los tres meses. «Es la primera causa de muerte postneonatal en los países desarrollados en el primer año de vida del niño», concluye la doctora María Jesús García.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos