La bajada de la natalidad provoca una crisis en las guarderías privadas cacereñas

La guardería de la UEx también ha notado la reducción considerable de las matrículas. :: jorge rey/
La guardería de la UEx también ha notado la reducción considerable de las matrículas. :: jorge rey

En la última década han cerrado sus puertas en la ciudad de Cáceres al menos cuatro centros de educación infantil por la caída de los nacimientos

CRISTINA NÚÑEZ CÁCERES.

Cáceres es, cada vez menos, una ciudad de niños. Los negocios relacionados con la infancia van perdiendo predicamento ante la imbatible evidencia de una caída en picado de la natalidad. En 2007 nacieron en la ciudad 1.087 niños, el año pasado fueron 739, es decir 348 niños menos, lo que supone una caída del 32%. No es una metáfora, lo dice la demografía: Cáceres tiene más pasado que futuro. El efecto práctico de estas cifras se aprecia en la bajada en el número de matriculas en los colegios. La etapa anterior, la de la guardería, también ha sufrido este impacto. El número de niños que entran a las escuelas infantiles para el periodo de 0 a 3 años ha disminuido considerablemente y ha hecho que varios establecimientos hayan cerrado o vayan a cerrar.

Es el caso de Koala, una pequeña guardería que se encuentra en la Ronda del Carmen y que ha funcionado, con otros nombres, desde hace más de 40 años. Miriam Llorente gestiona desde hace cuatro años este centro. Explica que este curso han trabajado con solo 11 niños de 20 plazas ofertadas. «Es insostenible, llegamos a cubrir gastos y poco más», cuenta esta trabajadora autónoma, a la que ha acompañado una socia en esta singladura.

Ella cree que las facilidades para acceder a la red de escuelas infantiles públicas, que ofrecen cerca de 500 plazas en total repartidas en seis escuelas infantiles, van restando negocios a las privadas. En su caso, también han notado la bajada de natalidad. «En la zona donde nosotros estamos había muchas familias inmigrantes, que trabajan a destajo, y hemos notado esta falta de alumnado, ellos se han ido a los colegios públicos». Desde el pasado curso dos colegios públicos, el Cervantes y el Pizarro, tienen abiertas plazas de 2 a 3 años, son 36 en total, lo que también resta público a las guarderías privadas. 'El País de los Pequeñitos', en la calle Amberes lleva ya varios cursos cerrada y la guardería Arcoiris, que estaba en el Parque del Príncipe, se cerró en el año 2011.

La escuela Parchís funcionó durante 16 años en el R-66, una zona que, cuando abrió este centro infantil, estaba en plena expansión, con matrimonios jóvenes. Manoli Carrillo es la directora de este centro, que llegó a tener que dejar hasta a 40 niños fuera en los años de mayor demanda. En los últimos tiempos, el número llegó a a reducirse hasta en un 60%. El último año de actividad de este centro fue 2016-2017. Él motivo del cierre fue la jubilación de Manoli, pero, destaca ella misma «no merecía la pena hacer el esfuerzo de continuar». Entre las causas que detecta esta educadora están la falta de nacimientos y también el hecho de que durante un periodo se abrieran guarderías en varios colegios concertados. La del Licenciados Reunidos abrió en 2009. En 2010 se inauguraron las de Paideuterion, Sagrado Corazón y María Auxiliadora. En 2011 lo hizo la del Diocesano. Nazaret y Josefinas también brindan estos servicios. Pablo Cidoncha es director del colegio Paideuterion. Confirma esta caída de las matrículas, aunque indica que ellos mantendrán el servicio.

Universidad

Una de las guarderías históricas de la ciudad es la de la UEx. Ubicada junto al colegio Prácticas, fue creada hace cuatro décadas para dar cabida a los hijos de alumnos y personal docente de la institución universitaria. El centro, que funciona como cooperativa, da la oportunidad de optar a una plaza si alguno de los padres se vincula a la Universidad a través de un curso. Señala su directora, Verónica Gómez, que hasta ahora se ha completado menos del 50% de las plazas disponibles. El plazo sigue abierto. En opinión de Gómez no ayuda a las privadas el hecho de que la deducción de 1.000 euros por gastos de guardería para madres trabajadoras solo se aplique en el caso de que los recintos sean públicos.

Aunque los datos sobre la ocupación de los centros de educación infantil públicos de la Junta aún no estén actualizados, desde la guardería Rayuela se explica que tienen más demanda que oferta y que este exceso de peticiones suele repartirse entre las que tengan plazas en el resto de la ciudad.

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