Todos los grupos municipales piden la segunda fase del nuevo hospital de Cáceres

El salón de plenos acogió ayer la primera sesión ordinaria de la legislatura. :: jorge rey/
El salón de plenos acogió ayer la primera sesión ordinaria de la legislatura. :: jorge rey

La moción para condenar los incidentes sufridos por Ciudadanos en el Orgullo de Madrid se queda sobre la mesa con los votos en contra de PSOE, Podemos y Vox

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Ayer la jornada en el salón de plenos del Ayuntamiento, que acogía la primera sesión ordinaria de la legislatura, arrancó con un sonoro aplauso. Todos los concejales brindaron así su felicitación a María del Mar Díaz, edil de Ciudadanos, que, tal y como indicó el alcalde, Luis Salaya, acababa de estrenar su condición de abuela apenas unas horas antes.

El aplauso no fue el único asunto en el que los grupos políticos exhibieron su unanimidad. Los 25 concejales también respaldaron la petición de la segunda fase del Hospital Universitario de Cáceres, dirigida a la Junta de Extremadura. No obstante, cada partido aportó sus propios matices a la moción presentada por Ciudadanos para que se inicie «urgentemente» la puesta en marcha de la segunda fase «y se haga realidad en esta legislatura la terminación del nuevo hospital», según expuso Francisco Alcántara, portavoz de la formación naranja.

En la actualidad, explicó Alcántara, «coexisten tres hospitales en activo en Cáceres, sin que ninguno de ellos tenga todas las dotaciones y especialidades necesarias para la correcta atención al usuario, lo que sigue generando situaciones no solo de incomodidad o desorientación, sino más preocupante, situaciones de falta de calidad en la atención al paciente y descoordinación», dijo.

Ciudadanos recordó que todavía está sin resolver la recalificación de unos terrenos anexos propiedad de la Diputación, necesarios para la segunda fase, cuya inversión global se estima en 70 millones para la construcción y otros 40 para el equipamiento de las instalaciones.

El portavoz de Vox, Teófilo Amores, mostró su descontento no por el fondo de la cuestión, sino por la forma. En este sentido, reprochó a Ciudadanos -el único grupo que presentó mociones al pleno- falta de elegancia al no consensuar, de forma previa, un asunto de este calado, que interesa a todos los grupos, dijo. «No me gusta en absoluto la actitud de Ciudadanos al precipitarse en presentar en solitario una moción sobre un asunto que nos preocupa a todos», recriminó.

Desde Unidas Podemos, Consuelo López, su portavoz, insistió en la necesidad de pedir que finalice de una vez la primera fase antes de abordar la segunda. Durante su intervención hizo un repaso, tirando de hemeroteca, de las quejas que se han sucedido desde que el Hospital Universitario abriera sus puertas el pasado 30 de enero.

El PP, mientras tanto, criticó la partida asignada por la Junta para las obras del centro sanitario en su presupuesto de 2019: 1,2 millones de euros. «Representa el uno por ciento del coste que tendría esa segunda fase», lamentó Rafael Mateos, portavoz del PP. Los populares añadieron una enmienda para solicitar a Sanidad que palíe de forma urgente «la falta de personal y de recursos que padece el nuevo centro hospitalario, para que los cacereños empiecen a recibir la atención de calidad que merecen».

En septiembre

Por parte del grupo municipal socialista la encargada de intervenir fue la primera teniente de alcalde, María José Pulido, quien defendió la gestión de la administración regional. «Llegar hasta aquí ha costado mucho. Ha sido un camino lleno de vicisitudes. Como en toda las empresas, se han tenido que sortear grandes dificultades. Las peores han sido las derivadas de los prejuicios y oscuros intereses que llegaron a paralizar la obra y dieron pie al saqueo y al pillaje», expuso. «Ya está en marcha la licitación del anteproyecto que tendremos en septiembre», añadió la primera teniente de alcalde en su turno de palabra.

Si la moción sobre el hospital prosperó con éxito, no corrió la misma suerte la relacionada con los incidentes sufridos por representantes nacionales de Ciudadanos durante la celebración del Orgullo LGTBI en Madrid. El grupo municipal de esta formación solicitaba la condena de estos hechos, pero solo obtuvo el respaldo del PP. PSOE, Unidas Podemos y Vox votaron en contra y la propuesta se quedó sobre la mesa.

Uno de los argumentos esgrimidos para rechazarla es que se trata de un asunto nacional y que aquí la fiesta del Orgullo, que transcurrió en la Plaza de Santiago, fue un éxito de participación y contó con la presencia de todos los grupos. Vox aprovechó la ocasión para lanzar un reproche a Ciudadanos. «No podemos dejar de referirnos al hecho de que este partido afrenta sistemáticamente la dignidad de Vox y de todos y cada uno de sus militantes y cargos al haber anatemizado cualquier trato con nosotros», lamentó Amores. Esta moción de Ciudadanos la defendió María del Mar Díaz. Al término del pleno, que se prolongó durante hora y media, la edil recibió nuevas felicitaciones. Por cierto, ha sido niña.