El aumento de la alergia primaveral afecta a 3.500 niños en Cáceres

Una niña alérgica juega en el parque del paseo de Cánovas con mascarilla para evitar el efecto de los pólenes. :: JORGE REY/
Una niña alérgica juega en el parque del paseo de Cánovas con mascarilla para evitar el efecto de los pólenes. :: JORGE REY

La cifra se incrementa anualmente y supone una cuarta parte de la población infantil entre 0 y 14 años

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Los ojos rojos y los estornudos acompañan a muchos cacereños. La primavera no es una estación idílica para los alérgicos. No es nuevo, el 17% de la población a nivel nacional padece alergias a pólenes de plantas, por lo que en la ciudad al menos 16.000 personas de todas las edades la sufren. Esta cifra ha ido creciendo a lo largo del tiempo y ha ido aumentando su incidencia en los niños.

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Según el alergólogo del área de salud de Cáceres Sergio Porcel Carreño actualmente un 25% de niños y niñas entre 0 y 14 años se enfrentan a la alergia al polen. En la ciudad de Cáceres, según el censo a 1 de enero de 2019, hay 14.105 menores situados en esta horquilla, por lo que el número de niños alérgicos a los pólenes de la primavera sería de 3.500 aproximadamente. «Los niños empiezan desde muy pequeñitos, arrancan con problemas cutáneos y dermatitis atópica, continúan con alergias alimentarias y acaban haciéndose alérgicos en nuestra zona a los pólenes de primavera, lo que genera múltiples problemas en cuanto a falta de asistencia al colegio por síntomas de alergia respiratoria que puede cursar con crisis de asma en los meses de primavera y que si no se hace un tratamiento preventivo y adecuado puede empeorar». Como todos los asuntos referentes a la salud, el problema de la alergia genera también un pequeño descalabro del puzzle familiar por las visitas al médico y a los servicios de urgencias, precisa Porcel Carreño.

Vacunación

El tratamiento para los niños alérgicos es similar a los de los mayores, aunque siempre teniendo en cuenta la versión adaptada de cada medicación. «Hay tratamientos sintomáticos que pueden controlar los síntomas como antihistamínicos tanto orales como tópicos, corticoides nasales e inhaladores para el asma». Este facultativo habla también de la importancia de las vacunas. «Podemos empezar a partir de los cinco añitos de edad y de alguna manera tendemos a vacunar de manera preventiva antes de que la evolución de la enfermedad sea cada vez peor, los niños son los que mejor responden a estos tratamientos y podemos usarlos para evitar que cada primavera estén peor y que la enfermedad se establezca y luego sea más difícil de controlar».

Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunidad Clínica (SEAIC) las causas de que cada vez haya niños alérgicos más pequeños puede encontrarse en el cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas medias provoca que se prolonguen las épocas de polinización y su intensidad. Otro factor es la contaminación procedente de la combustión de gasoil.

El fenómeno alérgico es muy local y se desarrolla de una forma muy diferente en función del punto de España en el que estemos. En Extremadura los más habituales son los pólenes de gramíneas y el olivo. «Es el polen que tiene más incidencia, sobre todo en la España continental, zona centro sur, en nuestra zona es el polen más representativo, aunque hay otros tipos de pólenes que cada vez están incrementando más su incidencia». Es notable la presencia de cupresáceas (cipreses y arizónicas), aunque ya ha pasado su etapa de polinización.

Previsión

La previsión de cómo será la temporada de primavera para los alérgicos no cambia mucho el panorama de años anteriores. «La incidencia de la gramínea va a ser moderada o alta, aunque muy parecida a la de los últimos años, pero en comparación con otras provincias siempre damos niveles más altos». En Extremadura, tal y como anunció la SEAIC, habrá una primavera muy distinta en función de la zona, no es un fenómeno homogéneo. En Cáceres se prevé llegar a cotas de 6.056 granos por metro cúbico de aire, una cifra que llegará a los 6.996 granos en Badajoz.

Las concentraciones de pólenes en la atmósfera están relacionadas con la lluvia, la temperatura, la humedad y el viento. Aunque el invierno ha sido seco las lluvias del otoño han favorecido el crecimiento de todas las especies vegetales. Las oscilaciones térmicas y las temperaturas máximas muy superiores a lo normal contribuyen y adelantan la floración.

Sergio Porcel apunta que el peor momento para los alérgicos está aún por llegar. Será el mes de mayo, que es cuando se pueden dar las concentraciones más altas de granos de polen en el aire.