Los vecinos del casco viejo de Cáceres preparan una demanda al Ayuntamiento por el plomo

El pasado martes se celebró una asamblea vecinal para acordar las medidas que se van a tomar. :: a. m. /
El pasado martes se celebró una asamblea vecinal para acordar las medidas que se van a tomar. :: a. m.

La agrupación quiere que la justicia obligue al Consistorio a costear el cambio de las acometidas del agua en las casas afectadas

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

La asociación de vecinos de la Ciudad Monumental de Cáceres continúa dando pasos firmes para solucionar el problema del plomo en el agua detectado en una parte de los domicilios de esta zona histórica de la ciudad, una situación que alarma a sus residentes desde hace un año. La vía legal toma fuerza. Esta asociación celebró el pasado martes una asamblea con el objetivo de determinar el camino más viable para demandar al Ayuntamiento por su posible responsabilidad sobre la presencia de este metal pesado en el agua.

Uno de cada tres domicilios en los que se hicieron las pruebas en el mes de marzo dieron positivo, es decir, en el agua corriente de estas casas se detectaron restos de este metal pesado dañino para la salud. En total, y según las mediciones oficiales que se llevaron a cabo el pasado mes de marzo, y que realizó el Ayuntamiento, un total de 48 de 142 exámenes dieron positivo, aunque desde la asociación se cree que pueden ser aún más los afectados.

Según explicó ayer Juan Manuel Honrado, presidente de la asociación, la idea es poder formalizar la demanda con el menor riesgo legal posible, y sin que les comprometa económicamente. La primera vía que van a abordar es la solicitud de declaración de asociación de utilidad pública, lo cual les concedería el derecho a justicia gratuita y les eximiría de pagar costas si la demanda no saliera adelante y fueran condenados a ellas, tal y como explica el abogado de la asociación y también vecino, Braulio Caldera.

«Es un problema más serio de lo que parece», destaca el abogado de la asociación vecinal

Al ser un trámite largo que ha de hacerse ante la Junta de Extremadura, esta asociación también prevé la posibilidad de plantear le recurso como una sola demanda individual respaldada por el resto de los vecinos. El escollo con el que puede encontrarse la asociación es que, hasta ahora, no hay ningún colectivo vecinal que cuente con esa denominación. Hay que cumplir una serie de requisitos muy específicos. Durante la asamblea la mayoría de los participantes, una veintena aproximadamente, se mostraron favorables con las medidas planteadas y las apoyaron en una votación. Se está elaborando un listado de vecinos con el compromiso de apoyo por escrito.

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Titularidad

Uno de los asuntos esenciales, y que motiva la demanda contencioso-administrativa que se plantea la asociación , es si la estructura de acometida del agua es pública o privada, así como el incumplimiento del Real Decreto 140/2003, que establece los criterios sanitarios de la calidad del agua para el consumo humano. Aunque antiguamente era muy común la utilización de estas conducciones, desde 1980 están prohibidas las tuberías de plomo. El decreto citado establece que, antes de 2012, la autoridad local debería haber analizado el agua de las viviendas construidas antes de 1980.

Si la justicia les diera la razón a estos vecinos y señalara al Ayuntamiento de Cáceres como responsable del cambio de las acometidas de agua, éste tendría que asumir el gasto económico de reemplazar las mismas, explica Braulio Caldera. «Para nosotros eso es lo principal», señala este letrado. Según los informes elaborados por la Inspección y la Secretaría General del Ayuntamiento, la titularidad de las acometidas depende de cada abonado.

La asociación está esperando que tome posesión el nuevo equipo de gobierno municipal para trasladarle su preocupación por un asunto que, a juicio de Caldera, «es un problema más serio de lo que parece». El gasto que puede suponer para las arcas municipales la sustitución de las acometidas puede ser «importante», teniendo en cuenta además de que el casco antiguo es una zona pródiga en restos arqueológicos. «Son zonas protegidas, y en muchos casos tienen que pedirse permisos, es un problema añadido», comenta el letrado.

Desde que en el mes de mayo de 2018 unos vecinos que estaban haciendo reformas en su casa descubrieron que los niveles de plomo multiplicaban por ocho los permitidos, los residentes en el caso histórico han sido muy activos en su reivindicación.