Las alternativas al abastecimiento de agua se evaporan entre las cuentas

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

Cuando se afirma que el papel lo aguanta todo, se reproduce una máxima que ya parece un tópico. Sin embargo, la realidad se impone. Por ejemplo, si se analiza en el proyecto presupuestario del Ministerio de Cultura y Deporte la parte que alude a actuaciones en museos. La Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura incluye entre sus inversiones la del museo cacereño. Pero la referencia que se hace más bien parece un corta y pega cuando se lee en el documento de forma textual: «Se prevé su licitación en 2018», se dice. A su vez, se estima que «la adjudicación y comienzo de las obras» se producirá en 2019.

Hay otros proyectos en la provincia cacereña que cambian en las nuevas cuentas. El puente previsto para salvar el Jerte en Cabezuela del Valle solo dispone ya de 100.000 euros. Para este año estaban previstos cuatro millones, sobre un total de siete. Para la N-110, entre el Puerto de Tornavacas y Navaconcejo, quedan 3,8 millones. Las obras debían haber concluido el año pasado. De vuelta a la capital cacereña, desde el grupo socialista se pidió en mayo un estudio de alternativas al abastecimiento desde Portaje. La partida que se consideraba adecuada era de 400.000 euros. En el borrador de 2019, cuya aprobación no está garantizada ante los limitados apoyos del Gobierno central, se alude a un proyecto uniprovincial para Cáceres. El montante de 300.000 euros, paradójicamente, es de 2018. La casilla de 2019 está vacía.

Por último, tampoco la reforma de la estación de tren o algunas infraestructuras demandadas a Adif se vislumbran de forma concreta, si bien es cierto que la alta velocidad llega a 278 millones, un 182% más.

 

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