Las actividades extraescolares de la Junta retroceden pese a su gratuidad

La actividad extraescolar de Fomento de la Lectura se realiza de manera exitosa en el colegio Cervantes de Cáceres. :: armando méndez/
La actividad extraescolar de Fomento de la Lectura se realiza de manera exitosa en el colegio Cervantes de Cáceres. :: armando méndez

Solo un 12% del alumnado cacereño acude a la oferta con la que cuentan los centros de Infantil y Primaria

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Por la tarde, pese a que ya está finiquitada la jornada escolar, hay vida en los colegios. Desde hace 18 años las actividades formativas complementarias (AFC) que ofrece la Junta de Extremadura pretenden dar alternativas para la conciliación y facilitar, de forma gratuita, el acceso a disciplinas que completen la formación de los niños de Infantil y Primaria (de 3 a 12 años). Inglés y Francés, Psicomotricidad, Teatro, Fomento de la Lectura e Inteligencia Emocional, entre otras, son las actividades que, a través de monitores, se brindan a todos los niños matriculados en centros públicos y concertados de la región. Todas ellas se realizan en las primeras horas de la tarde y enganchan en muchos casos con el horario de comedor, lo que prolonga la estancia de los escolares en los centros.

Sin embargo, y aunque sobre el papel parece una alternativa interesante, esta opción no cuenta con la participación esperada. Según la información que aporta la Consejería de Educación, el curso pasado se inscribieron 1.116 alumnos a estas extraescolares en Cáceres ciudad. Es una cifra realmente baja si pensamos que el año pasado fueron 9.139 los cacereños matriculados en cursos desde 1º de Infantil (3 años) hasta 6º de Primaria (12 años). Por tanto, solo un 12% de los alumnos optaría por estas propuestas, que llegan a 12 de los 15 colegios públicos existentes y a ocho de los once concertados que imparten Infantil y Primaria. El centro de educación especial Proa también cuenta con estas actividades. La cifra de participación de este año está por ver, ya que aún están abiertas las inscripciones. En algunos casos la tardanza con la que se ofertan, disminuyen el interés. Es a finales de septiembre cuando las directivas de los colegios hacen públicas las actividades concedidas. El propio centro es el que las solicita, en muchos casos con el acuerdo de las familias, a las que en algunas ocasiones se le llega a consultar o encuestar para afinar la oferta a los gustos.

La situación varía en función de cada centro, pero la mayoría de los directores consultados por este periódico coinciden en que quedan muchas plazas libres, y sí tienen la sensación de que la oferta no se ajusta a la demanda. La cifra de inscritos ha bajado en la ciudad en los últimos tres años. En el curso 2015-2016 fueron 1.323 los inscritos, en 2016-2017 1.179, cifra que disminuyó en 63 plazas el curso pasado.

Por primera vez

Adrián Amarilla, director del colegio Delicias, cifra en unos 50 los niños apuntados a Teatro, una actividad que se inicia por vez primera en el centro. «Es verdad que últimamente estaban decayendo las extraescolares», reconoce, mientras asegura que cuando las mismas actividades llevan años seguidos realizándose se pierde el interés. En las ciudades, reflexiona, suele haber una gran oferta, tanto de Escuelas Deportivas Municipales como de escuelas y academias privadas. Según el decreto que regula estas iniciativas las actividades de Música y Educación Física y Deportiva, sólo podrán ser solicitadas por los centros ubicados en localidades inferiores a 10.000 habitantes.

La cantidad de actividades se asigna en función del número de alumnos que tengan. Los que cuentan con más oferta son el Castra Caecilia con cuatro (Teatro, Francés, Inteligencia Emocional y tecnologías de la Información y la comunicación). En este centro su jefe de Estudios, Carlos Macías, también reconoce que «no existe la demanda deseada». Él cifra en unos 10 o 15 los alumnos que acude a cada una de estas actividades.

Javier Fuentes dirige el colegio Francisco de Aldana. Allí se imparte Plástica y Manualidades. Considera que la actividad sí funciona, entre otras cosas porque conocen a la persona responsable de impartirla y cuenta con la confianza de las familias.

Hay centros que califican de muy exitosa la experiencia de estas propuestas en el centro, como en el Francisco Pizarro, en donde Ajedrez ha conseguido crear, en los últimos cuatro años, una buena predisposición hacia esta práctica, con niños que acuden a competiciones a nivel regional, tal y como explica Conchi Román, su directora.

También muy satisfecha está María Jesús Silva, directora del colegio Cervantes, con las actividades que se desarrollan en este colegio. Ellos tienen Inglés, Fomento de la Lectura e Iniciativa Emprendedora, ya que forman parte de un programa sobre emprendimiento infantil por el que llegaron a ser premiados. «De 180 niños, participan 80, no nos podemos quejar».

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