«Si ponen la escombrera, van a conseguir que me vaya del barrio»

Sonia Figueredo junto al recinto que dará cabida al punto limpio de El Junquillo. :: jorge rey/
Sonia Figueredo junto al recinto que dará cabida al punto limpio de El Junquillo. :: jorge rey

Afectada por Sensibilidad Química Múltiple, ha registrado una petición para que el punto limpio no se instale en su barrio

CRISTINA NÚÑEZCáceres

Para entrevistar a Sonia esta periodista prescindió, siguiendo sus indicaciones, de echarse colonia. Ni siquiera fresca, de esa que se evapora rápido. A pesar de ello, pudo percibir que el olor del suavizante del jersey y el maquillaje le afectaban. Su casa está libre de sustancias tóxicas que puedan agravar su estado de salud. Sonia Figueredo Fernández padece Sensibilidad Química Múltiple, un síndrome crónico que provoca síntomas por la exposición en una cantidad muy baja a determinadas sustancias que están en el ambiente.

El diagnóstico de esta afección lo tiene desde hace seis meses, pero esta mujer de 35 años sufre desde hace una década otras dos enfermedades que van muy relacionadas con la Sensibilidad Química: se trata de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica. En realidad, son como distintas caras de la misma moneda, porque son males provocados por los xenobióticos(químicos ambientales) y que trata la medicina ambiental.

Su situación ha mejorado desde que, hace dos meses y medio, empezó a controlar su alimentación y las sustancias tóxicas que la rodean. Los dolores que sufre en un lado de su cuerpo, el cansancio que le impide hacer tareas muy cotidianas, las infecciones y la visión borrosa, entre otros síntomas, se diluyen algo.

El pasado 7 de febrero registró en el Ayuntamiento de Cáceres una petición para que no se ubique en el barrio de El Junquillo, en donde vive, el punto limpio de residuos. «Con esta enfermedad bajas dosis de químicos contaminantes a mí me afectan, ahí van a empezar a echar cosas de obras, y todo lo respiro, van a conseguir que me tenga que ir del barrio, la escombrera va a estar aquí, al lado de casa, no voy a poder ni salir a la calle, porque los síntomas los noto», se lamenta.

Junto al escrito ha adjuntado su informe médico y ha quedado a la espera de que algún responsable municipal contacte con ella. «Quiero que sepan que esto es una realidad». Como se ha informado, para el próximo viernes, día 3 de marzo, hay convocada una manifestación de vecinos en contra de la ubicación del punto limpio.

Peregrinaje

Sonia describe los inicios de sus dolencias, un antes y un después en su vida. «Me levantaba machacada, por la noche tenía un sueño no reparador y por la mañana estaba como si no hubiera descansado». Su peregrinaje por consultas médicas ha tenido durante este tiempo toques de vía crucis. «Llevo de médico en médico durante años, y nadie ha conseguido quitarme los dolores ni los síntomas, la sanidad cuando no tiene respuesta para algo va probando y dando medicación, pero en este caso con la medicación se agravan ciertos síntomas».

Según distintos estudios que ha leído, «nuestro organismo no está preparado para degradar distintos químicos ambientales y de la alimentación». A diferencia de lo que se piensa comúnmente, indica Sonia, las sustancias corrosivas no se absorben en su mayor parte por el aparato respiratorio, sino por el digestivo. Eso provoca que se genere una desconexión entre el sistema inmunológico y el nervioso, causa de unos síntomas que suman un largo rosario. Sonia finalmente se puso en manos del inmunólogo Pablo Arnold Llamosas, que ejerce en el Hospital Clínico de Barcelona, desde entonces ha mejorado.

Ella reclama «que haya un protocolo en Extremadura» para abordar Sensibilidad Química, Fibromialgia y Fatiga y para que cese la aplicación de medicamentos, o para que la persona que las padezca, si tiene que ser ingresada, pueda comer alimentos que no le perjudiquen.

Otro de los aspectos que quiere destacar Sonia es el del calvario laboral que sufren las personas que tienen los mismos problemas que ella. «Hay mucha marginación, uno explica lo que le pasa y enseguida se achaca a tema psicológico y tema psiquiátrico», cuenta. Sonia es auxiliar de enfermería y trabajaba como comercial de productos de ortopedia para la empresa Servicios del Fresno. Tras un año de baja actualmente está en paro. «Mi jefe está intentando adaptarme el puesto de trabajo para que no tenga que viajar, estoy agradecida», expresa. «Mi médico me pone en el informe claramente tendencia a la invalidez». A Sonia le gustaría ayudar a personas en su misma situación e incluso montar una asociación. Da su correo (gerassistance30@gmail.com.), para todo el que quiera contactarla y unir fuerzas comunes.