La obra del Junquillo sigue adelante pese a las quejas de vecinos y oposición

Trabajos de acondicionamiento en el punto de acopio del Junquillo. :: d. c./
Trabajos de acondicionamiento en el punto de acopio del Junquillo. :: d. c.

«No es una escombrera sino un punto limpio», matiza el Gobierno, mientras los afectados se preparan para manifestarse si continúan los trabajos

MANUEL M. NÚÑEZCáceres

Es una vieja historia y cada cierto tiempo se repite en Cáceres. Casi de forma cíclica. El Gobierno local toma una decisión, los vecinos protestan, encuentran apoyo en la oposición, incluso se echan a la calle, y recogen firmas. Y el Gobierno se mantiene firme. No cede a presiones ni cambia los planes. Hasta hoy eso es lo que ha sucedido en la ciudad con varios asuntos que han tenido más o menos recorrido mediático: la gasolinera de bajo coste de Mejostilla, la ampliación de la zona azul... y ahora el punto de recogida de residuos de la construcción que abrirá en el Junquillo.

Las quejas de los residentes y las críticas de los tres partidos de la oposición -ayer se sumó Ciudadanos- no paralizan la obra. La ubicación elegida, aclara el portavoz municipal, responde a «cuestiones técnicas». Rafael Mateos recuerda que se trata de «un punto limpio, no es una escombrera». La asociación vecinal ha logrado llevar hasta la Agrupación de Asociaciones el caso. En la asamblea del pasado jueves se nombró a Carlos Luengo portavoz. Las movilizaciones ya están en marcha. La recogida de firmas ha arrancado en el bar y la multitienda del barrio. En Change.org superaban las 250 en las primeras horas. También se prepara una concentración junto punto de acopio si el Consistorio no da marcha atrás.

Alberto Iglesias, vicepresidente de la asociación de vecinos del Junquillo, acudió ayer al Ayuntamiento para hablar con los grupos políticos y trasladarles su preocupación. Por la noche, Ildefonso Calvo, de CáceresTú, decidió participar en la reunión del colectivo para conocer de primera mano la polémica suscitada por el traslado del punto de recogida desdeMacondo (donde estaba previsto instalarse inicialmente) al cruce entre las calles Dalia y Azucena. «Nadie nos ha explicado los motivos de ese cambio. El Ayuntamiento no ha contado con nosotros. El PP es el único partido que ni se ha molestado en hablar con los afectados. Aún estamos esperando a la concejala de Medio Ambiente», lamenta Alberto Iglesias. La entrevista con la titular de Infraestructuras se pidió el pasado martes. El Consistorio se muestra abierto al diálogo, pero matiza que el cambio de ubicación no tiene relación alguna con las quejas planteadas por CáceresTú y PSOE, avisa Rafael Mateos. El portavoz municipal alude a «cuestiones técnicas» y niega que se pretenda castigar a barrios en los que el electorado no sea del PP. «La finalidad de estos puntos limpios ubicados en sitios estratégicos es evitar la proliferación de escombreras. Es un punto de acopio de ripios», incide. Además, está previsto acondicionarlo y rodearlo de setos para evitar que tenga un impacto visual negativo. Mateos habla de una decisión adoptada «en interés general».

PSOE, CáceresTú y Ciudadanos lamentan que no se haya consultado a los residentes antes de actuar. Cayetano Polo, portavoz de la formación naranja, reclamó ayer al Ejecutivo de Elena Nevado «la paralización de las obras de la escombrera». «No estaba prevista la ubicación en este barrio y han conocido la noticia, al igual que nosotros, cuando los trabajos ya habían empezado». Polo sugiere que «se abra un diálogo con los afectados» y se busque una solución de consenso. «Se pone de manifiesto que para el Gobierno hay ciudadanos de primera y de segunda», concluye.