«La Plaza ha ganado muchísimo en uso social tras la reforma»

María del Mar Lozano Bartolozzi, en la Plaza Mayor de Cáceres, reformada entre 2010 y 2011:: JORGE REY/
María del Mar Lozano Bartolozzi, en la Plaza Mayor de Cáceres, reformada entre 2010 y 2011:: JORGE REY

La catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Extremadura, experta en patrimonio, considera necesario que las fuentes del recinto vuelvan a ponerse en funcionamiento

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Tomar un café con María del Mar Lozano Bartolozzi (Pamplona, 1949) se convierte en una clase de historia concentrada sobre patrimonio. La conversación gira en torno a la Plaza Mayor, el tema que ha inspirado la conferencia que ha impartido esta semana en el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos. Organizada por la Asociación Torres de Cáceres, la charla llevaba por título Urbanismo e historia. La Plaza Mayor: de espacio de mercado a escenario con terrazas.

Catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Extremadura, es nieta de Salvador Bartolozzi, dibujante e ilustrador de Pinocho y otros personajes de la editorial Calleja. Durante ocho años, de 1996 a 2004, fue directora científica del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida. Dedicó su tesis doctoral al estudio de la ciudad de Cáceres entre los siglos XVI y XIX. En el siglo XVI_arranca precisamente su repaso a la historia de la Plaza Mayor, un recinto que ha experimentado varias transformaciones y usos y que tras la última reforma, valora la catedrática, se ha convertido en todo un éxito social.

¿Qué sorpresas le han deparado sus investigaciones sobre la Plaza?

Hay elementos que me han parecido curiosos e interesantes. Siempre la hemos visto como un espacio muy grande, con forma trapezoidal. Pero en el siglo XIX_hubo algunos intentos de cambiar ese espacio. Querían dividirla en dos con edificaciones que partirían desde el eje del Arco de la Estrella hasta la calle Empedrada. Hubo varios intentos de crear un teatro, cuatro casas, y hacer dos plazas distintas: una para uso institucional y otra más pequeña, que sería la del mercado en la parte del norte. Se pensó, incluso, en hacer unas calles laterales. Por eso, Simón Benito Boxoyo, clérigo e historiador de la ciudad, a tenor de esas solicitudes que hay de cambio de la Plaza, sugiere que se divida en dos con una manzana de casas en sentido perpendicular a la muralla pero estableciendo la comunicación entre ambas por un arco.

La propuesta no prosperó. ¿Fue una buena decisión?

Fue mejor que la propuesta no prosperara porque me parece que la Plaza es muy singular y una de sus características es, precisamente, las grandes dimensiones que tiene.

¿Cómo la ve en la actualidad?

Creo que después del último proyecto ha ganado muchísimo en uso social. La gente apenas venía a la Plaza ni cuando tenía el aparcamiento de coches en superficie ni con la bandeja central. Esta peatonalización de la Plaza y el fomento del espacio de terrazas ha hecho que vuelva a ser un nodo para toda la vida de la cuidad.

Lee la entrevista completa en la edición impresa o Kiosko y Más.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos