Los buenos timos que los políticos han dado a los cacereños

El sorprendente plano del futuro 'Aeropuerto Internacional de Cáceres'. :: hoy/
El sorprendente plano del futuro 'Aeropuerto Internacional de Cáceres'. :: hoy

Nuevo hospital, gran centro de ocio en el antiguo matadero, regimiento de ingenieros, AVE, gran bulevar entre Aldea Moret y Cánovas, aeropuerto internacional de Cáceres...

SERGIO LORENZOCáceres

El periodista Sanjosé se revolvía en su asiento de la redacción del Diario HOY en Cáceres, cuando algún compañero venía entusiasmado de una rueda de prensa, y se atrevía a titular que en un determinado año Cáceres iba a tener un nuevo logro. Le gustaba entonces citar a su amigo Enrique Rubio (1920-2005), un conocido periodista televisivo de sucesos, especializado en timos. «Tenemos que titular que tal político o tal partido promete que Cáceres va a tener tal cosa en tal año, pero no darlo por hecho porque nos engañan. Enrique Rubio siempre decía que las personas más timadas somos los periodistas, porque los políticos no paran de engañarnos».

En el año 2003 vi a Sanjosé revolverse en su asiento cuando un compañero vino diciendo que Cáceres tendría un nuevo hospital en el año 2010. Lo acababa de decir en una rueda de prensa el entonces consejero de Sanidad, Guillermo Fernández Vara (hoy presidente de la Junta de Extremadura). El nuevo hospital, que parece la obra del Escorial (la primera piedra se puso en diciembre de 2006), aún no está abierto ni siquiera terminada la primera fase.

En el 2004 el viejo periodista se molestó varias veces. A primeros de año porque anunciaron que el antiguo matadero, ubicado junto al Carrefour de la carretera de Malpartida de Cáceres, se iba a convertir en un gran centro de ocio, con una macrodiscoteca de 2.000 metros cuadrados, una docena de pubs, restaurantes, bolera, multicines, un gimnasio, sala de exposiciones, tiendas y una guardería. Se aseguró que estaría abierto en 2005. Nada se ha levantado en el abandonado solar.

Se indignó más cuando en mayo llegó a Cáceres el ministro de Defensa José Bono para, nada mas bajarse del helicóptero, anunciar a bombo y platillo que en el año 2006 se instalaría en Cáceres un Regimiento de Ingenieros que daría vida a la ciudad, ya que estaría compuesto por 100 mandos y 500 soldados. Nunca llegó.

2004 fue bueno en promesas. Empoltronados de chaqueta y corbata anunciaron que en el 2010 el AVE Madrid-Lisboa ya cruzaría a toda velocidad Extremadura, trayendo turistas a millares a Cáceres. Quien entonces gobernaba España, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo en Mérida a Rodríguez Ibarra que se cumplían los plazos y que se estaba invirtiendo en el ferrocarril en Extremadura, «porque resulta decisivo para el despegue económico de la región». Luego se fue lo más rápido posible a Madrid; no en tren... claro.

Sanjosé no aguantó la risa en 2005, cuando el Ministerio de Medio Ambiente dijo que en 2008 ya estaría funcionando el trasvase de agua desde el embalse de Portaje al de Guadiloba, para que ya no tuvieran problemas de abastecimiento ni Cáceres ni otras once localidades. La obra aún sigue y algunos anuncian ahora cortes de agua para este verano.

También le hizo gracia cuando en el 2007 desde la Junta se empezó a hablar de un gran bulevar de entrada a Cáceres que uniría Aldea Moret con Cánovas, que incluiría construir un auditorio en donde está la Cruz de lo Caídos, que algunos ya veían en el cementerio. También se anunció una Ciudad de las Artes en el campus universitario. Todo para potenciar que Cáceres fuera Capital Europea de la Cultura en el 2016. Nada de eso se ha hecho, y hemos llegado a 2016 sin que tampoco Cáceres sea capital cultural de nada.

Se rió con ganas desde el año 2002 cuando los políticos no dejaban de hablar del futuro El Corte Inglés de Cáceres, ese montón de humo envuelto en tinta.

Antes de su muerte le dio un ataque de risa el 28 de noviembre de 2007. Entonces en Cáceres no se paraba de hablar del aeropuerto que se iba a construir, según había anunciado el entonces presidente de la Junta, Rodríguez Ibarra. Fuimos a la inauguración de una exposición en el Palacio de Moctezuma, y vimos que en una vitrina ya estaba el plano del Aeropuerto Internacional de Cáceres. Se veía cómo iba a ser la torre de control, la zona de llegada de pasajeros, donde se tomarían los aviones nacionales e internacionales, incluso como sería la cafetería. Ingenuo de mí, todo nervioso le dije al viejo periodista que estábamos ante un notición, porque nadie había hablado de cómo sería el esperado aeropuerto. Entonces me señaló una esquina del plano, en donde figuraba que era de... ¡1976! «Los políticos no dejan de timarnos - dijo riendo-. Lo malo es que se permiten repetir el engaño porque no tenemos memoria. Eso es lo peor».

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