Segunda oportunidad para 3.000 alumnos

Alumnos de E.S.O en el centro de adultos Maestro Martín Cisneros. :: jorge rey/
Alumnos de E.S.O en el centro de adultos Maestro Martín Cisneros. :: jorge rey

Las enseñanzas no formales son las que registran un mayor aumento en el Centro de Educación de Adultos

INÉS RODRÍGUEZ

Los pasillos del Centro de Educación de Personas Adultas (C.E.P.A) 'Maestro Martín Cisneros', en la calle Gómez Becerra, ya están llenos de estudiantes con el inicio del nuevo curso, que arrancó el pasado 28 de septiembre.

ALGUNOS DATOS

uSede. La sede principal del Centro de Enseñanza de Adultos está en la calle Gómez Becerra. Tiene una extensión en Aldea Moret y otra en el centro penitenciario de Cáceres.

uAlumnos. Más de 3.000 alumnos forman parte de este programa de educación para mayores de 18 años. La enseñanzas no formales son las que más han crecido en los últimos años.

uEnseñanzas formales. En el centro se imparten enseñanzas formales, divididas en tres ámbitos: cursos de educación secundaria, acceso a la universidad y a ciclos de grado superior.

uEnseñanzas no formales. Se imparte más de una decena enseñanzas no formales, como inteligencia emocional a través del teatro, taller de ortografía o lectura.

El amplio abanico educativo que ofrece atrae hasta sus aulas a más de 3.000 alumnos cada año. A esta cifra es preciso añadir el dato de estudiantes de las dos extensiones que el centro tiene en Aldea Moret y en el Centro Penitenciario de Cáceres, que elevan la cifra total hasta los 3.300 matriculados.

Los estudiantes del Martín Cisneros son mayores de 18 años y pueden elegir entre tres modalidades de enseñanza (la presencial, la semipresencial y la virtual) y dos tipos de formación (la formal y no formal). De ahí que en el centro convivan alumnos de educación obligatoria, de acceso a la universidad y de formación superior con estudiantes de materias no formales, como un taller de teatro y clases de ortografía, entre otras propuestas.

Las enseñanzas no formales son las que más aceptación tienen. Cada año registran un aumento significativo de alumnos, a diferencia del estancamiento de enseñanzas formales, como la Secundaria.

La clave del éxito de la educación no formal reside en la «gran variedad temática» de este programa, según explica Araceli Rubio, directora del C.E.P.A Maestro Martín Cisneros y profesora de algunos cursos como el de técnicas de comunicación y debate.

El amplio abanico de enseñanzas no formales trata de dar respuesta, a su vez, a la alta demanda de alumnos. Cada curso el centro hace «numerosos esfuerzos por admitir al mayor número posible de aspirantes», explica Araceli Rubio.

El éxito del club de lectura

Uno de los casos más significativos del éxito de la educación no reglada es el club de lectura, que ha tenido que ampliar su oferta debido al aumento de estudiantes que solicitan plaza en este taller. «Empezamos con un club de lectura y fue tan grande la demanda que al año siguiente hubo de duplicar las plazas. Este año hay que hacer tres cursos, porque hay más peticiones que capacidad para desarrollarlo», declara Eugenio Fuentes, profesor del centro. Fuentes imparte clases para los alumnos matriculados en Educación Secundaria y acceso a la universidad y además es profesor en el club de lectura. Para este docente, esta materia es una «experiencia muy grata», que cada año cuenta con más adeptos. «Una prueba de lo bien que funcionan los clubes de lectura es la lealtad de los miembros. Aquí no hay abandono», afirma Fuentes.

En referencia al absentismo, Fuentes explica que, a pesar de la continuidad de los estudiantes de este tipo de materias no formales, existe «todavía un fuerte componente de abandono» en estos centros, que sigue siendo «uno de los aspectos en los que el centro está implicado en mejorar».

En este línea, el profesor explica que «no es fácil dar con la tecla del entusiasmo». Para Eugenio Fuentes, en este tipo de enseñanza, donde se acude de manera voluntaria, es preciso encontrar ese interés en los alumnos. «Más que el discurso intelectual es más importante el entusiasmo de ver que hay una serie de profesores que te van a ayudar a llegar donde tú quieras y procurar evitar ese porcentaje de abandono», recalca el docente.

Enseñanza personalizada

Bajo ese lema trabaja el centro cacereño desde hace años ofreciendo una enseñanza «personalizada», según explica Araceli Rubio. Esta relación de los alumnos con el profesorado es valorada por los estudiantes. «Los profesores te ayudan mucho y te dan muchas opciones», apunta Delfina Romance, alumna del curso de acceso a grado superior.

Muchos de los matriculados en el centro de adultos buscan una segunda oportunidad formativa tras una experiencia fallida. «Lo que explica este centro es la gente que ha fracasado en el sistema educativo. Para mí la clave del centro es esa segunda oportunidad», confiesa Eugenio Fuentes. En su opinión, el centro de adultos tiene un papel social imprescindible y es importante «una buena calidad en la enseñanza de adultos».

Para mantener esta calidad en la educación, Rubio reclama algunas mejoras. «Sobre todo necesitamos aulas para poder tener a todos los alumnos. También necesitamos personal no docente, estamos a la espera, porque nos han dicho que vendrán», declara la directora. A pesar de estas necesidades, Fuentes cree que la enseñanza «no puede basarse en medios materiales», pero con más aulas podrían albergar un número mayor de grupos reducidos, uno de los baremos imprescindibles para este profesor.