La Biblioteca, adiós a las tardes

Por las mañanas. Todos los martes, hasta septiembre, hay sesión de cuentacuentos :: marisa núñez/
Por las mañanas. Todos los martes, hasta septiembre, hay sesión de cuentacuentos :: marisa núñez

El horario estival genera quejas entre los usuarios habituales; los opositores tienen que recurrir a la biblioteca del campus

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Son las doce del mediodía y en la planta baja de la Biblioteca Pública Rodríguez Moñino-María Brey, situada junto al Hospital Virgen de la Montaña, cuesta encontrar un hueco libre. Son muchos -sobre todo jubilados- los que acuden hasta aquí cada jornada para echar un vistazo a la prensa del día.

Desde ayer solo podrán consultar los periódicos en horario de mañana. Durante los meses de julio y agosto la Biblioteca cierra por la tarde, aunque estira su jornada matinal. En verano sus puertas abren a las ocho de la mañana y cierran a las tres de la tarde, de lunes a domingo. Durante el resto del año, las instalaciones permanecen operativas de 9.30 a 13.30 y de 17.00 a 20.00 horas. Los fines de semana el horario es más amplio: de 9.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas.

La entrada en vigor de la jornada de verano suele generar quejas entre los usuarios habituales. Es el caso de Ramón Nevado. «Me viene mal que cierren por las tardes. Yo no tengo otra cosa que hacer y me vengo aquí a leer», cuenta este desempleado de 54 años. Tampoco tiene buena acogida esta medida entre los opositores. Miguel Sanz aspira a convertirse en juez. «Vivo aquí prácticamente», cuenta durante un receso. «El hecho de que la Biblioteca cierre por las tardes es un trastorno. Los opositores necesitamos una constancia y este horario nos obliga a irnos por las tardes a la biblioteca del campus universitario, que tiene horario continuado», ilustra.

Miguel comparte horas de estudio con Julia Román. Se prepara oposiciones para la Subinspección de Trabajo. «Con el horario de verano la mañana da más de sí, pero por la tarde nos quedamos sin nada», indica. «Y la gente que trabaja por la mañana, ¿cuándo viene a la biblioteca si no abre por la tarde?», se pregunta otro opositor .

Pero no todo son críticas hacia la jornada intensiva. «A mí me parece estupendo. Todo el mundo tiene derecho a descansar», dice Julio Ramos. En su caso, no le preocupa el horario estival, sino algunos hábitos extendidos en la sala de la planta baja. «Vengo a leer la prensa y también me gusta ver la revista taurina 'Aplauso'. El problema es que si no vienes temprano es difícil encontrar ejemplares libres. Esto está siempre lleno y hay usuarios que se pasan los periódicos entre ellos. Ya nos hemos quejado», concluye este prejubilado.

Actividades infantiles

Por otro lado, la Biblioteca refuerza su programación infantil durante el verano. Todos los martes, hasta el 2 de septiembre, habrá sesiones de cuentacuentos. Comienzan a las 12.00 horas y están dirigidas a niños mayores de cuatro años. La entrada es libre hasta completar aforo. Ayer, 1 de julio, tuvo lugar la primera entrega de esta iniciativa.