Vístete de luz, mujer

Vístete de luz, mujer
PLÁCIDO RAMÍREZ CARRILLO

Febrerillo el loco estuvo más cuerdo que de costumbre, incluso desorientado. Poco frío y apenas lluvia, tan necesaria para todos y todo. ¡Ay, los espárragos, los gurumelos! Y marzo madruga con la primavera en el filo de la lengua. Los almendros, los cerezos, ya en flor o a punto.

Los tambores del Carnaval aún resuenan en nuestra cabeza, y nuestra voz sigue ronca y pastosa de tanto gritar. Se suceden los acontecimientos, tan deprisa que no da tiempo a mirarnos en el espejo de las vanidades. ¡Esto es un sin parar, mire usted!

Llega el Día Internacional de la Mujer. Y se quiere hacer un homenaje a la mujer con el apoyo y patrocinio de Aecab (Asociación de Empresarios del Casco Antiguo). Sobre la idea de Emilio Vahi, incansable alburquerqueño, hombre tranquilo y de locuacidad asombrosa, sobresaliente economista, no regatearemos elogios. Y un servidor, jornalero de la metáfora, y conviene que se sepa y se divulgue, participa con sus humildes versos.

Un regalo en forma de tarjeta preciosista, con fotos del jovencísimo y excelente fotógrafo Juanma Zarzo, de modelos que prestan su imagen -no se alarmen, una mirada, unos cabellos al viento- con unos versos o mejor, relámpagos poéticos. Lo digo por espantar críticas, que hay gente 'pá tó'. Un proyecto original. Apresúrense y háganse de una, porque será todo un lujo para coleccionistas.

Yo estoy rodeado de mujeres por todas partes menos por una. Mujeres guapas y mujeres coraje, como mi abuela Josefa (catorce hijos; sobrevivieron cuatro); o mi abuela Juana, que escribía cartas a las mujeres analfabetas del Cerro (nueve hijos, y mi abuelo Manuel condenado a trabajos forzados por republicano) ¡Como para que me prohíban decir piropos, hombre, por Dios!

Como dice mi paisano Juanito el tuerto, hay mujeres que adelantan primaveras en su reloj de invierno, y mujeres que no, que de todo hay en la viña del Señor.

Vístete de luz/que ya te pinto mujer /una sonrisa

Sólo una lágrima/en tus ojos /. y se acaba la primavera.

¡Josué, llena otra vez, que nos vamos!