La UEx hace vinos de premio

Dos caldos elaborados por alumnos del grado de Enología han sido reconocidos en el certamen Vinespaña

Arturo Tejada, Julia Marín, Belén Robustillo, Leonardo González, Ester Piñero, María José Gonzáles y Lidia Bravo. :: C.MORENO/
Arturo Tejada, Julia Marín, Belén Robustillo, Leonardo González, Ester Piñero, María José Gonzáles y Lidia Bravo. :: C.MORENO
JOSÉ M. MARTÍN

Dos de tres. La Universidad de Extremadura presentó tres vinos elaborados por alumnos del grado de Enología al certamen Vinespaña y dos de ellos regresaron con premio de Zaragoza, donde tuvo lugar la cata de los caldos.

Una medalla de oro y otra de plata, ambas en la categoría de vinos de uva sobremadura. «Lo que exige la reglamentación del concurso en esa categoría es que la uva debe tener más de 225 gramos de azúcar y el vino resultante más de 15 grados alcohólicos», explica Julia Marín, profesora de la UEx y presidenta de la Asociación Extremeña de Enólogos.

El mayor reconocimiento lo obtuvo el caldo Auténtico Alfa-Beta, mientras que el denominado Auténtico Delta quedó en el segundo puesto. No consiguió mención del jurado el que compitió con la marca Auténtico, que también participó en la categoría de uva sobremadura.

De cada uno de ellos se han elaborado cerca de mil litros y todo el proceso se ha realizado en la bodega experimental de la Facultad de Ciencias del campus universitario de Badajoz. En las tareas han participado alumnos del grado de Enología, así como Julia Marín y Leonardo González, otro de los docentes responsables de la bodega.

Las botellas que no se usaron para el certamen quedan a disposición del Decanato. «Tendrán protagonismo en la presentación de los vinos que se elaboran en las prácticas de la carrera», comenta Belén Robustillo, que participó como alumna, en referencia a la celebración de EnoUEx, que llega a su tercera edición en este año, y está prevista para el próximo 29 de marzo.

La uva tinta de los vinos premiados se ha comprado en un viñedo de la carretera de Olivenza. «Necesitábamos mucha cantidad para el concurso, por lo que en este caso no la hemos vendimiado», expone Lidia Bravo, que también es alumna.

Sin embargo, los estudiantes del grado sí se enfrentan a la tarea de la vendimia dentro de la asignatura de Prácticas Integradas de Enología. En total hay ocho estudiantes operando en la bodega universitaria, seis realizando las prácticas y dos alumnas del último curso del grado que tienen una beca. «El principal objetivo de esta actividad es que los alumnos  pongan en práctica sus conocimientos teóricos en todas las fases del proceso de transformación de la uva en vino», comenta González. Por eso, se encargan de todo lo relacionado con la producción. Los alumnos se responsabilizan desde el vino hasta el etiquetado de la botella. «Todo es original», aporta González.

Procesos

Después de la vendimia, el proceso de elaboración de los vinos en la bodega universitaria pasa por la fase de despalillado, que se hace con una máquina que deja la materia prima convertida en una pasta. Esta se dirige a los depósitos de fermentación. El resto de pasos consisten en el descube, para obtener la tonalidad deseada, y el prensado de los orujos resultantes para seguir con la fermentación.

Por lo general, las prácticas de este grupo de alumnos se realizan con diferentes tipos de uva y realizando variaciones en los procesos. Se suelen hacer en recipientes de 250 litros y los resultados de este curso son los que se probarán en la cata del día 29.

El objetivo de la actividad es que los estudiantes pongan en práctica sus conocimientos teóricos

En el caso de los premiados, los caldos fermentaron entre 15 y 20 días, «a una temperatura controlada de, aproximadamente, 24 grados», detalla la profesora. El descube se produjo en torno a los diez días. El resultado fue un vino seco que conquistó al jurado del certamen.

El concurso Vinespaña, que alcanzó su segunda edición, está abierto a todo tipo de bodegas y se celebró el 25 de febrero en el marco de la feria Enomaq, las más importante del sector en España. Hasta allí se desplazaron la dos alumnas becadas, Belén Robustillo y Lidia Bravo. «Tuvimos la oportunidad de ir a catas y a diversas actividades –indica Bravo–. También de hacer contactos de cara al futuro», apostilla Robustillo.

En la cita del año pasado, otro vino de los alumnos de la UEx, en este caso elaborado en la asignatura de prácticas, también obtuvo una medalla de oro. Dos ediciones del certamen, tres premios para la bodega de la UEx.