El verano de Eugenio Hermoso en el Muba

El verano de Eugenio Hermoso en el Muba
DANIEL SERRANO COLLANTES

Me decía el otro día un amigo -buen conocedor del mundo del arte-, que si Eugenio Hermoso hubiera nacido en Madrid o Barcelona su proyección hubiera sido totalmente diferente. Es verdad que en muchas ocasiones son pequeñas cosas, coincidencias o como quieran llamar a lo que hace que un autor, sea en el género literario, musical, pictórico, taurino... alcance renombre o se quede en un segundo plano. En el caso de Eugenio Hermoso es verdad que en vida fue reconocido -ahí están esas medallas de la exposición nacional e internacional o las muestras en Londres, Brasil, Argentina y Chile-, pero coincido con mi amigo en que tal vez otro destino podía haber tenido.

Ahora en verano es una buena oportunidad para conocer algo más o redescubrir la obra de este frexnense en el MUBA. Tiene además el aliciente de que, por las mañanas, se está haciendo la restauración cara al público de la obra cumbre, 'La Juma, la Rifa y sus amigas'.

Algunos museos tienen un cuadro icónico, emblemático que los define, como 'La joven de la perla' de Vermeer en el Mauritshuis de La Haya, el 'Guernica' de Picasso en el Reina Sofía, 'La Gioconda' de Leonardo da Vinci en el Louvre o 'El grito' de Munch en la Galería Nacional de Noruega. Tal vez podría ser, salvando las distancias, alguno de los cuadros de este gran pintor extremeño el que fuera el icónico del MUBA con una buena campaña de promoción. Entre ellos, podría ser algunos de esos cuadros de niños inocentes o sonrientes, de chicas morenas, que el MUBA tiene o podría adquirir, como el 'Niño con gallo', 'Niño con abejaruco', 'La Juma...' o 'Blanca Rosa'. En mi opinión, Eugenio Hermoso es el pintor extremeño por antonomasia, porque convierte a ésta y a sus gentes en el objeto principal de su obra.