Los vecinos del barrio pacense de Santa Marina exigen que poden los eucaliptos de la zona

Las ramas de los eucaliptos de Santa Marina. :: j. v. arnelas/
Las ramas de los eucaliptos de Santa Marina. :: j. v. arnelas

El lunes una rama golpeó a un vecino y dañó un coche aparcado en la calle Tierra de Barros, donde están los ejemplares más grandes

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

El lunes un joven caminaba por la calle Tierra de Barros, cerca del Auditorio Ricardo Carapeto, cuando la rama de un eucalipto cayó sobre un coche y lo golpeó. El vehículo sufrió daños, pero el peatón no quedó herido, por lo que todo quedó en un susto, pero los vecinos de Santa Marina piden una poda urgente de los árboles para impedir que vuelva a suceder.

La calle Tierra de Barros, paralela a Santa Marina, se extiende entre los llamados 'Grupos José Antonio' y el Parque Infantil, en las traseras de la Policía Nacional. Durante 400 metros hay eucaliptos de gran porte. Las ramas son tan grandes que, en varios tramos, se extienden hacia delante y parece que la calle tiene un techo vegetal.

El efecto es bonito, pero son ramas de gran tamaño, con mucho peso, y de vez en cuando se vienen abajo. «Mira,-señala Dolores Piedra, vecina de los Grupos de José Antonio- hay una rama que se ha caído y está apoyada contra una farola. El día que se caiga desde esa altura va a pegar un golpazo. Eso si no se lleva por delante la farola porque esas ramas pesan muchísimo».

A los vecinos no les gustan demasiado los eucaliptos porque son árboles que producen muchos residuos y ensucian los coches, pero les tiene cariño porque dan mucha sombra. «Es una zona muy fresca en verano porque tiene mucha sombra, pero tampoco pueden estar los árboles así, que te golpean en la cabeza cuando andas por la acera», asegura Martín Prado, vecino de Santa Marina.

Prado asevera que no es la primera vez que una rama cae sobre un coche y que incluso hay vecinos que evitan aparcar en la acera cercana al Parque Infantil para evitar posibles incidentes.

Dolores Piedra añade que, si los eucaliptos continúan sin control, puede haber un accidente grave. «Imagínate que pasa un niño o que cae una rama cuando el público está entrando al Auditorio Ricardo Carapeto a un espectáculo. Esta zona tiene mucho movimiento, es el centro. No es normal que los árboles estén así».