Los vecinos denuncian que las pulgas pican a los niños en el parque Virgen de Bótoa de Badajoz

El Parque Virgen de Bótoa, en Antonio Domínguez. :: JOSÉ VIECENTE ARNELAS/
El Parque Virgen de Bótoa, en Antonio Domínguez. :: JOSÉ VIECENTE ARNELAS

Es una de las quejas de la asociación de Antonio Domínguez, que exige una renovación de esta zona verde y otras mejoras en el barrio

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Los últimos casos fueron hace unos días. Varios niños sufrieron picaduras después de jugar en el parque Virgen de Bótoa, en la calle Pedro Balas López, cerca del hospital Perpetuo Socorro. Los vecinos de Antonio Domínguez creen que son de pulgas y piden una limpieza y desbroce urgente de la zona. Además exigen una renovación de este espacio verde, el más importante de su zona.

La presidenta de la asociación de vecinos de Antonio Domínguez, Melody Díaz, indica que el parque Virgen de Bótoa es el único que hay en el barrio. Asegura que es la zona de referencia para todos los menores de estas calles y que no pueden disfrutarlo por falta de mantenimiento. «A simple vista uno puede ver que no está cuidado. Está sin desbrozar, lleno de malas hierbas y los juegos que tiene son escasos y viejos. Es un tobogan y no hay más», se lamenta la representante vecinal.

Más

«Está abandonado. Con las zonas que tienen otros barrios que da gusto verlas y aquí, para un parque que tenemos, hay que verlo de esta manera. Es para enfadarse», dice Remedios Díaz, vecina de Antonio Domínguez. Esta residente también recuerda que el Virgen de Bótoa siempre ha tenido problemas con el mantenimiento de sus árboles. «Muchas veces no puedes caminar por la acera porque las ramas te dan en la cabeza».

Por su parte, Melody Díaz insiste en que el principal problema son las plagas de insectos, especialmente la última que tiene muy preocupados a los padres del barrio.

Por esta razón, hace varias semanas, la asociación de vecinos de Antonio Domínguez dirigió un escrito al Ayuntamiento de Badajoz. En la carta pide a los representantes municipales que intervengan en el parque Virgen de Bótoa y que posteriormente se refuercen los juegos con los que cuenta.

La misiva también detalla una serie de quejas de los que viven en este barrio. Además del parque Virgen de Bótoa, la agrupación vecinal exige que se desbroce y adecente la mediana de la calle Pedro Balas López. En esta misma vía hay una plazoleta en muy mal estado, asegura Díaz. Se trata de una plaza que se realizó hace dos años y que no ha contado con mantenimiento, según denuncian.

«Los bancos están todos rotos, la gente no tiene dónde poder sentarse. La fuente no tiene rejilla y hay falta de higiene en toda la zona, no pasan para nada. Cortaron unas ramas en una poda y allí siguen. Hace meses», se lamenta la presidenta de la asociación de vecinos de Antonio Domínguez.

Aceras y asfaltado

Otra cuenta pendiente en este barrio, según la carta, es el arreglo de aceras y el asfaltado de numerosas calles. En la última campaña de arreglo de vías, se adecentaron algunas calles de Antonio Domínguez, pero desde la agrupación vecinal señalan que no es suficiente porque prácticamente todo el barrio necesita una intervención. «Hay calles que tienen 30 años y nunca se han asfaltado. En el cruce de la calle Montero de Espinosa con la calle Lirio hay un socavón desde hace años que parece que se va a hundir entero», dice Melody Díaz.

La falta de asfaltado provoca caídas a las personas mayores, que hay muchas en este barrio, y graves problemas de accesibilidad para todos los residentes.

«No se puede tener esa falta de empatía con un barrio entero de la ciudad», reprocha la representante vecinal al Ayuntamiento pacense. Díaz dice que está muy molesta con la falta de respuesta del alcalde a sus reivindicaciones. «No nos incluye en su Badajoz Extraordinaria», le echa en cara.

Melody Díaz pone un ejemplo de los que asegura que es el olvido municipal respecto a su barrio. Hace varias semanas que pidieron que repusiesen un espejo de tráfico en la calle El Mimbrero. Se rompió y no hay visibilidad en un cruce de dos calles estrechas. «Por el momento no ha habido que lamentar accidentes, pero ha estado cerca. Es un peligro para los que pasan por allí», se lamenta la presidenta de la Asociación de Vecinos de Antonio Domínguez.

En el barrio hay cierto malestar, especialmente al compararse con distritos cercanos. «Date una vuelta por Ciudad Jardín. Parques para los niños, los árboles cuidados... Es otra cosa y no te digo otras zonas donde viven los políticos», se queja José María Fraile, otro vecino de Antonio Domínguez.