La mitad de las tiendas del proyecto Soledad Bohemia ya han cerrado

Uno de los locales que abrió con el proyecto en la calle San Juan y que ya ha cerrado. :: CASIMIRO MORENO/
Uno de los locales que abrió con el proyecto en la calle San Juan y que ya ha cerrado. :: CASIMIRO MORENO

Los locales no tienen aún licencia, hay dueños que no quieren seguir alquilándolos y no se han hecho actividades de dinamización

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

El proyecto Soledad Bohemia, que echó a andar las pasadas Navidades para revitalizar el comercio en el Casco Antiguo, ha sido un «fracaso absoluto». Así valoró ayer el presidente del colectivo vecinal, Javier Fuentes, esta iniciativa que no ha convencido ni a los emprendedores ni a los dueños de los locales comerciales.

Transcurridos los cinco meses en los que los nuevos negocios han estado exentos de pagar el alquiler, la mitad de ellos (cuatro), ya han cerrado y el resto aun no tiene licencia de apertura.

Esta iniciativa, financiada por la Junta de Extremadura y gestionada por el Ayuntamiento, consistía en impulsar la apertura de negocios de artesanía o con carácter diferenciador, ofreciéndole a los emprendedores un local, previamente acondicionado, y el alquiler gratis durante cinco meses.

«Las telas y la bisutería que he comprado me van a llegar ahora que he cerrado»

Se incentivaba así la instalación de nuevas tiendas en el Casco Antiguo y, por otra parte, los dueños de los locales se beneficiaban de las obras de mejora a coste cero.

La fórmula era prometedora, de hecho 46 emprendedores quisieron entrar en este proyecto, pero no ha funcionado. «Hay problemas con la renovación de los contratos de alquiler, las actividades paralelas que tenían que haberse realizado no se han hecho, las obras de reforma han sido mínimas, las licencias de apertura no se han concedido y algunas ni tramitado y hay un caso concreto de un negocio que no puede quedarse porque el dueño va a reformar el edificio», enumera Fuentes.

Raquel Rodríguez es una de las afectadas. Abrió en la calle Meléndez Valdés su tienda 'La loca los trapos', pero ya ha echado la persiana. El motivo es que las obras de adecuación que hicieron en el local no son suficientes para obtener la licencia de apertura y las reformas que le exigen no las puede asumir.

«La inversión que he hecho no me sirve para nada porque las telas y la bisutería que he comprado me van a llegar ahora que he cerrado», se lamenta. El perjuicio no solo ha sido para ella, como añade: «Al dueño le han dejado el local a medio preparar y se ha quedado sin inquilino».

«Ni pies ni cabeza»

Julián Monge, miembro de la directiva de la asociación de vecinos, cree que «la idea de Soledad Bohemia no tenía ni pies ni cabeza desde el principio, porque cinco meses no es tiempo suficiente para consolidar un negocio, mínimo se necesitan 18 meses y, a partir de ahí, hay que hacer una inversión de 300.000 euros, no de lo que se ha hecho».

«Esto es un azote psicológico para la gente que vivimos aquí», reconoce Fuentes, quien reclama un plan «serio». «Queremos que el próximo Ayuntamiento que salga se proponga recuperar los locales abandonados en el Casco Antiguo, que ni se explotan ni tienen intención de hacerlo, y que lo haga con un proyecto de comercio innovador y vanguardista».