Los vecinos de la calle Isidro Pacense de Badajoz exigen que se asfalte tras el accidente de un ciclista

Agujero en el asfalto de la calle Isidro Pacense de San Roque. / José Vicente Arnelas

El viernes un joven se cayó de su bici tras meter una de sus ruedas en un bache y en San Roque piden que se arregle esta vía para evitar el peligro

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Un joven de unos 20 años sufrió un accidente el viernes pasado en la calle Isidro Pacense, en plena barriada de San Roque de Badajoz. Iba en bicicleta cuando una de sus ruedas quedó atrapada en un agujero y cayó. No sufrió heridas graves y fue atendido por varios vecinos, pero su golpe sirvió para que en esta vía no se hable de otra cosa: los residentes piden que se asfalte.

Isidro Pacense es una de las calles con más tráfico de San Roque porque une dos vías principales, Ricardo Carapeto y Corte de Peleas. Tiene mucho tráfico y el firme se ha deteriorado notablemente en los últimos años. El asfalto está completamente marcado por las grietas y hay agujeros y baches en varios puntos. Las peores zonas coinciden con los cruces.

Los coches pasan por esta calle, que además está en cuesta, botando sobre las grietas, pero la situación es peor para las motos y los ciclistas. Paco Bernardo va en ciclomotor por la calle Teresa Isturiz, que une el centro de salud con Isidro Pacense. Justo en el cruce, el suelo está hundido y este vecinos esquiva con su vehículo el agujero. «Es peligrosísimo. Aquí tienes que ir con mil ojos o coges un bache y se te va la moto».

El firme está muy desgastado y lleno de grietas, agujeros y baches

Carlos Beltrán señala que el accidente de bicicleta de la semana pasada no ha sido el único. «Una chica se fue de morros el año pasado y casi se deja la cara. Y con el coche tienes que tener mucho cuidado porque vas saltando», añade este vecino de San Roque mientras señala el carril bus que llega a esta vía desde la Carretera de la Corte. Es un tramo pequeño junto a la Escuela Virgen de Guadalupe y está en muy malas condiciones. «Mira por dónde va el bus. Es una vergüenza».

Además del deterioro del firme, en Isidro Pacense hay un problema añadido: la última vez que se reparó la calzada solo se puso una capa de asfalto sobre los carriles centrales, pero no en los exteriores, donde aparcan los coches. Ahora, los estacionamientos y el carril bus están prácticamente sin asfalto, sobre el hormigón. Esto hace que haya un escalón entre el centro y los laterales de la calle que resulta peligroso, según denuncian los vecinos, tanto para los coches como para los peatones.

Paso de peatones en el tramo superior de la calle.
Paso de peatones en el tramo superior de la calle. / José Vicente arnelas

Isidora Díez, que prefiere que la llamen Isi, vive en la misma calle Isidro Pacense y usa la bicicleta para ir a recoger a sus hijos al colegio y para hacer algunos recados. «Una vez estuve a punto de hacerme mucho daños. Se me fue la rueda y me fui contra los coches, pero tuve suerte y caí bien», denuncia esta residente de la zona al tiempo que pide que se renueven las aceras, ya que hay puntos donde faltan las baldosas y otros donde se mueven. «Vas andando insegura. La calle necesita una buena reforma. Pasa mucha gente, tiene comercios, tiene vida y necesitamos que nos cuiden».

Riesgo en los pasos de cebra

Los vecinos de Isidro Pacense también reclaman mayor seguridad en los pasos de peatones de esta calle. Hay cuatro, dos que cuentan con semáforos y dos sin ellos. El problema, según los vecinos, es la velocidad a la que pasan los coches y la falta de visibilidad, ya que en ocasiones los coches mal aparcados impiden a los conductores comprobar si hay alguien cruzando.

El último atropello grave en esta calle tuvo lugar en diciembre de 2017. Una mujer de avanzada edad cruzaba uno de los pasos de peatones sin semáforo, en dirección al centro de salud de San Roque, cuando un coche impactó contra ella y la lanzó varios metros. Aún se recuerda este suceso, pero los residentes de la zona apuntan a que hay otros incidentes menos graves de forma habitual. «Aquí hay muchos sustos. Los coches, especialmente los que bajan hacia Ricardo Carapeto, van a toda velocidad aprovechando que es una bajada. Da miedo cruzar», advierte Pedro Mayoral, un jubilado que vive en este barrio pacense.

Ante esto, los vecinos piden medidas antiatropellos en Isidro Pacense, así como espacios reservados antes de los pasos de cebra para que haya visibilidad, o resaltes para obligar a los coches a reducir la velocidad. También reclaman que se repinten los pasos para mayor seguridad. «Cuando brilla el sol, apenas se ven los pasos de peatones, hace años que no se pintan», concluye Mayoral.