Triples a base de microchips

Un joven lanza a canasta con la manga con microchips. :: pakopí

Ha sido organizado por las Escuelas Deportivas del colegio Virgen de Guadalupe con el objetivo de motivar a los niños que participan Un campamento deportivo mezcla el baloncesto con las nuevas tecnologías

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Comienza el concurso de triples. Los niños lanzan por orden. En la pantalla se van mostrando sus estadísticas. Uno ha logrado 8 de 12 tiros y sus compañeros lo jalean para que meta el último. En su brazo lleva una muñequera con microchip, hay otro sensor en la canasta y la pelota lleva incorporada tecnología USB. Cuando entra en el aro, todos los datos se muestran en un móvil, en el ordenador y en una pantalla gigante. Son triples a base de microchip.

Durante unos días, 43 niños pacenses de 8 a 16 años han tenido la oportunidad de entrenarse como estrellas de la NBA. Ha sido en un campamento organizado por las Escuelas Deportivas del colegio Virgen de Guadalupe. Han organizado el primer campus 'Shooting Camp' que ha mezclado el baloncesto y las nuevas tecnologías. Su coordinador, el profesor de este centro Antonio Rodríguez, explica que el objetivo era ofrecer algo nuevo. «Estos aparatos no se ven en Extremadura», asegura.

Uno de los que más ha impresionado a los participantes ha sido la máquina de tiros. Se trata de un dispositivo que rodea la canasta. Cuando los jugadores lanzan, detecta si han encestado, y además, les devuelve la pelota en distintos ángulos para que practiquen la recepción del rebote. Al final, muestra las estadísticas y analiza los resultados de los participantes.

También han contado con muñequeras con microchips incorporados (una manga que se coloca en el brazo de lanzar), así como sensores en las canastas que iban registrando los aciertos y errores cuando los niños lanzaban. La iniciativa les motivaba mucho porque las estadísticas se iban mostrando en una pantalla gigante. Las pelotas, además, llevaban tecnología USB para enviar los resultados los móviles de los entrenadores en directo. En algunos momentos del campamento, además, han grabado los entrenamientos con cámaras a pie de pista e incluso con un dron que sobrevuela la pista, para luego mostrárselas en pantalla a los participantes.

Antonio Rodríguez explica que son métodos de formación, pero también de motivación para enganchar a estos jóvenes al deporte. El fin último, destaca, es trasmitir los valores de esta práctica.

En este punto coincide la directora de estas escuelas deportivas y del colegio Virgen de Guadalupe, Toni Meléndez. «Utilizamos las herramientas que a ellos les interesan, las que están en su generación, pero el fin último es la formación. Todos los medios ayudan, pero no solo es la tecnología», dice.

Este campamento no solo ha único baloncesto y nuevas tecnologías, sino también otra herramienta imprescindible en la actualidad, el inglés. Así, los participantes han tenido que practicar esta lengua que está muy única al 'basket', como indica el docente de inglés Manuel Cordero. Este profesor vivió en Estados Unidos y ha aprovechado su experiencia para enseñar a los alumnos expresiones que se usan en baloncesto. «Por ejemplo aquí cuando encestamos se dice 'buena', pero la traducción, que sería 'good', no es lo que se escucha en Estados Unidos. Allí se dice 'nice'».

Cordero también ha intentado enseñar expresiones coloquiales a los estudiantes en otros contextos. Por ejemplo, estaban obligados a pedir el desayuno en inglés. Así, estos días han aprendido que una blanca con jamón es una 'butter and york ham' o detalles curiosos, como que palmera de chocolate se dice 'chocolate elephant ears' (orejas de elefante de chocolate).

Los jóvenes baloncestistas han terminado entusiasmados con la iniciativa y los organizadores esperan repetir en próximas ediciones.

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