Suspense a 72 horas de la elección del alcalde de Badajoz

Fran Fragoso, Ignacio Gragera, Ricardo Cabezas y Erika Cadenas en una foto de archivo. :: HOY/
Fran Fragoso, Ignacio Gragera, Ricardo Cabezas y Erika Cadenas en una foto de archivo. :: HOY

El mutismo y la indefinición de Gragera (Cs) hace que la desconfianza se cuele en la recta final de las negociaciones por la Alcaldía

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

La cuenta atrás del reloj de la investidura ya está en marcha. A falta de 72 horas, nadie se atreve a afirmar quién será el alcalde de Badajoz el próximo sábado. Es más, el runrún apunta a que la Alcaldía se decidirá en el último momento, al estilo de las negociaciones en Bruselas.

Al candidato de Cs, Ignacio Gragera, a la sazón llave maestra del despacho de la plaza de España, no se le ha escuchado pronunciar una palabra en público desde hace quince días. La prudencia inicial ha tornado ya en indefinición, y la desconfianza hacia lo que vaya a hacer la formación naranja se ha instalado en la recta final de unas negociaciones marcadas por la opacidad.

«Puede pasar cualquier cosa», coinciden en las filas de PP y PSOE, después de haberse reunido con Cs, que sigue sin enseñar sus cartas en Badajoz porque la primera mano todavía se está jugando en Madrid.

El hermetismo que mantiene la formación naranja es absoluto. Gragera es inaccesible para los medios de comunicación y los escuetos comunicados que envía el partido en su nombre no han esclarecido ni las cuestiones más básicas. ¿Quiere Cs entrar en el gobierno municipal? ¿Qué parte de su programa electoral es irrenunciable?

Nadie lo sabe. Hasta ahora el discurso del partido naranja se ha basado en dos mensajes: estabilidad de gobierno y programa, que le ha valido tanto para valorar las reuniones que ha tenido con Fragoso como con Cabezas.

Así las cosas, el recelo se instala a derecha y a izquierda. El PP le ha ofrecido abiertamente a Cs hacer un gobierno de coalición, donde las carteras se repartan entre sus nueve concejales y los cuatro del partido naranja, basándose en el argumento que ya lanzó Fragoso la noche electoral, de que Badajoz le ha dado la mayoría al centroderecha.

A Vox nadie le ha llamado

Al PP le salen las cuentas con Cs y con Vox, al que de momento han dejado fuera de las negociaciones. «Yo soy necesario si Cs decide apoyar al PP, pero a día de hoy no me ha llamado nadie», confirmaba ayer a HOY su candidato en Badajoz, Alejandro Vélez, quien reconocía estar asombrado.

Vélez no se ha movido ni un milímetro de su posición inicial. «Vamos a intentar que no gobierne la izquierda», pero esto, según él, no es un cheque en blanco a Fragoso. : «Si nuestro voto es necesario para la investidura, también queremos formar parte del gobierno. No voy a ser ni un macetero ni el que le paga la fiesta a otros».

El candidato del partido de ultraderecha cree que Cs aún no se ha decidido. «Están sopesando pactos y repartiéndose el tablero de las alcaldías en Madrid», opina.

El PSOE ha seguido la misma senda del PP y apenas ha trascendido nada de sus encuentros (al menos dos) con Cs. Públicamente, el partido ganador de las elecciones no ha dicho si le ha puesto sobre la mesa a Gragera compartir gobierno municipal, pero en sus filas aseguran que la coalición con Cs no sería ningún problema.

Fuentes socialistas apuntan a las dos ventajas que tiene Cabezas frente a Fragoso en las negociaciones para la investidura: haber ganado las elecciones con doce concejales y ofrecerle compromisos para la ciudad que el PP no puede plantear porque no gobierna ni en Mérida ni en Madrid.

El candidato naranja no ha pronunciado una palabra en público desde hace quince días

Saben también que los vientos que soplan de la capital favorecen el acuerdo de PP y Cs, y que sobrevuela la propuesta de un posible reparto entre ambas formaciones de las alcaldías de Badajoz y Cáceres. En este escenario, Badajoz es un símbolo para el PP extremeño y perderlo supondría la deriva del partido por la pérdida de liderazgos. Razones suficientes para que Fragoso, con buen agarre en su partido en Madrid, esté trabajando el pacto con los de Rivera sin descanso.

El cuarto partido en liza es Unidas Podemos que, al quedarse con un concejal, no puede decantar la balanza porque con los doce ediles del PSOE no suman la mayoría absoluta.

Tras su encuentro con Ricardo Cabezas la pasada semana, la candidata de la formación morada, Erika Cadenas ya planteó que, aunque entendía que el PSOE negociase con CS, no apoyaría un gobierno conjunto. «Por coherencia y porque ni somos necesarias ni podemos influir en los resultados, me voy a votar a mí misma en la sesión de investidura». Cadenas también cree que Madrid será quien decida la Alcaldía de Badajoz.

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