El Supremo obliga al Ayuntamiento de Badajoz a cambiar recibos del IBI a dos pacenses

El Supremo obliga al Ayuntamiento de Badajoz a cambiar recibos del IBI a dos pacenses

Las fincas deben pagar tributo rústico y no urbano en 2014 y 2015, antes del cambio legal que les redujo el importe a una décima parte

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

El Ayuntamiento de Badajoz no puede cobrarle a dos pacenses los recibos del IBI urbano correspondientes a 2014 y 2015 de dos fincas de la ciudad.

La hacienda municipal les pretendía cobrar el IBI urbano, pero sendos terrenos tributan como IBI rústico desde 2016, tras los cambios en la Ley de Catastro Inmobiliario impulsada a raíz de la sentencia de Tribunal Supremo referida a unos terrenos de la Fundación Dolores Bas en la ciudad. Esta sentó las bases de algo muy sencillo: no se puede cobrar IBI urbano a terrenos que se encuentren sin desarrollar urbanísticamente.

Ahora, el Supremo falla de nuevo a favor de dos pacenses a los que no se les puede cobrar este impuesto como urbano en los dos años anteriores a ese cambio de 2016. El Ayuntamiento deberá volver a girarles el impuesto como rústico.

Las parcelas se ubican en el sitio de San Gabriel y urbanísticamente se ubican en el SUB-SC-3.1. Las fincas tienen valores catastrales de 522.742 euros y 575.016 euros, por las que debían pagar 5.750 y 6.325 euros cada año cuando pagaban el impuesto urbano.

Según el abogado que representa a los propietarios, Juan María Calero, el recibo se les redujo a una décima parte a partir de 2016. Será esa misma cantidad la que abonarán por los años de 2014 y 2015, antes del cambio legislativo.

De esta manera, el Supremo sigue la línea que ya ha marcado en dos sentencias anteriores y con las que ha fijado jurisprudencia. En las próximas semanas habrá más sentencias similares, dado que hay una veintena de procedimientos pendientes de resolución.

Los magistrados consideran que en los supuestos con circunstancias sobrevenidas (como que los terrenos pasaran de tributar como rústicos en lugar de urbano a partir de 2016) «carece de amparo jurídico permitir que se liquide un tributo (o que no se pueda anular el ya liquidado) por la sola circunstancia de que el órgano competente para fijar los valores catastrales no sea el Ayuntamiento».

Parte de la controversia se encuentra en que el Ayuntamiento no determina el recibo del IBI, sino que envía a los ciudadanos el realizado por la Dirección General de Catastro, lo cobra y después lo invierte en servicios municipales. En estas últimas sentencias, el Supremo ha abierto la puerta a que los ciudadanos puedan reclamar el cambio de los impuestos anteriores a 2016 en la Hacienda municipal.

El TS vuelve a tirarle de las orejas al Ayuntamiento de Badajoz. «Ante un sistema impugnatorio complejo (...) no cabe argüir frente a una administración que sirve con objetividad los intereses generales que la misma permanezca inactiva -ante aquellos hechos constatados- dando lugar a un enriquecimiento injusto prohibido o a imponer a los administrados, ciudadanos de un Estado de Derecho, un verdadero peregrinaje por largos y costosos procedimientos para, a la postre, obtener lo que desde un inicio se sabía que le correspondía o, lo que es peor, esperando que el mero transcurso del tiempo convierta en inatacable situaciones a todas luces jurídicamente injustas».

Sin embargo, el Supremo no condena en costas al Ayuntamiento al no observar mala fe.