El suelo de 19 urbanizaciones de Badajoz pasará a ser rústico para regularizarlas

Urbanización Dehesilla de Calamón, una de las afectadas. /Hoy
Urbanización Dehesilla de Calamón, una de las afectadas. / Hoy

Se trata de un primer paso, que debe contar con los vecinos y que se hará para adaptarlas a la nueva ley extremeña

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Hay 19 urbanizaciones del extrarradio donde el Ayuntamiento de Badajoz no concede licencias de obras desde el año 2007. No son ilegales, pero tampoco legales del todo. Y están perdidas en un limbo que Urbanismo quiere atajar.

Ahora puede hacerlo con la nueva Ley extremeña de urbanismo en la mano, la Lotus. Si en octubre del año pasado, el PP veía un problema en esta norma, Ciudadanos ve la nueva ley como una oportunidad. Y una forma de solucionar un problema que se ha encallado.

El primer paso será cambiar el Plan General Municipal (PGM) para que ese suelo pase de ser urbano a rústico. Así lo explica el edil de Urbanismo, Carlos Urueña, quien indica que tienen que contar con el visto bueno de los vecinos porque la ley les impone diversas obligaciones. Entre ellas, tiene que pagar un canon anual.

Técnicamente, estas urbanizaciones son los núcleos urbanos secundarios (NUS), de los que solo dos están regularizados. Son Cerro Gordo (que se tramitó por un PIR) y el Golf Guadiana (que salió adelante con la Ley de Oferta Turística Complementaria), el resto se encuentran en una situación irregular. Son Cerros Verdes, Bótoa, Calatraveja, Río Caya, Colonia Base Aérea, Tres Arroyos, El Caballo, Carretera de Sevilla, Campofrío, El Manantío, Dehesilla de Calamón, Campomanes, Carretera de Valverde, Los Pinares, El Plantío, Corazón de Jesús, El Mercadillo, La Corchuela y Dehesa de la Corchuela.

El cambio que el Ayuntamiento quiere realizar está recogido en la Lotus, que entró en vigor el 27 de junio. El artículo 71 es el que interesa a los propietarios de más de 2.000 viviendas afectadas. Es el que regula los asentamientos en suelo rústico, que es la figura por la que se regirán.

Ahí se recoge que: «Los Planes Generales Municipales cuyo régimen de suelo rústico sea conforme a esta ley, delimitarán en sectores los asentamientos irregulares de su ámbito para regularizar, ordenándolos, los que consideren viables, y para propiciar la extinción de los que motivadamente juzguen inviables, mediante el establecimiento de medidas a tal fin». Para poder constituirlas como tales es necesario hacer el cambio de suelo urbano a rústico en primer lugar. Tendrán que contar con planes especiales de asentamiento.

El Ayuntamiento quiere contar con el apoyo de los vecinos desde el primer momento porque estos deberán pagar un canon anual del 2%del valor catastral de las edificaciones. Tendrán que abonarlo desde el año que entre en vigor el plan que delimite el asentamiento hasta la ejecución de las instalaciones previstas en el plan especial que se apruebe y previa constitución de la entidad autónoma de conservación que tendrán que formar. Ese dinero se destinará a acometer las medidas ambientales compensatorias que se determinen.

Para el concejal de Urbanismo,Carlos Urueña, la nueva ley ofrece la posibilidad de poner orden en todas estas urbanizaciones.

Entre otras cosas porque la anterior normal obligaba a más aportaciones para la ciudad por parte de los residentes.Entre ellas, por ejemplo, la cesión de un diez por ciento del suelo. Aunque no pudo precisar si este cambio afectará a los recibos de IBI.

Urueña reconoce que la modificación del Plan General que tiene que hacer el Ayuntamiento para desclasificar el suelo afectado y pasarlo de urbano a rústico es un trámite complejo. En él tendrán que intervenir muchas administraciones y no será de un día para otro. Aunque Urueña valora que la Dirección General de Urbanismo regional también está interesada en que la situación de estas urbanizaciones se arregle en la ciudad. Aquí afecta a muchos propietarios, como se indicó antes, pero es una situación que se repite en otras localidades y Badajoz puede ir abriendo camino.

El Ayuntamiento, no obstante, tiene que esperar a que se publique el reglamento que desarrolle la ley para conocer las puntualizaciones, pero ven en esta figura de los asentamientos en suelo rústico una buena salida para unas urbanizaciones que llevan años arrastrando los problemas de no ser regulares. Entre ellos, que Urbanismo no concede licencias de obras desde hace doce años.

Nacidas en los 70

Estas urbanizaciones nacieron con la Ley del Suelo de 1976 y una regularización de 1978. Estas permitían la construcción aislada de edificaciones que no terminaran en núcleos fijos de población. En su origen eran segundas residencias donde la gente iba a pasar los fines de semana y no requerían de los mismos servicios que si estuvieran dentro del casco urbano, como saneamiento de aguas o colegios.

Precisamente eso fue lo que no se controló en los años 70 y 80 y esas construcciones aisladas terminaron formando parte de urbanizaciones. Para darle una respuesta, el plan general de 1989 creó las áreas de admisibilidad residencial, una figura que la ley de 2001 no reconoció a pesar de que cinco urbanizaciones se habían constituido como tales. Desde aquel año se les obliga a realizar un plan especial para suelo urbanizable no consolidado. Ninguna lo ha hecho y las áreas de admisibilidad residencial fueron anuladas. Están en el limbo.