Soñar que la vida empieza

PLÁCIDO RAMÍREZ CARRILLO

Los emigrantes siguen llegando con la fragua de su risa y sus ojos chispeantes, para escuchar la luz del viento en los rastrojos y vivir aquellas madrugadas que olían a silencio y pañuelos blancos de despedida. Pasearán por los caminos porque hay sombras que les hablan entre las retamas y las adelfas. Es el silencio de su infancia la que les llama la atención.

Despedimos el mes de julio con una visita a la 'festa das ruas floridas', en Redondo (Portugal) de algunos socios del Museo Luis de Morales y del MUBA. Sorprendente, el trabajo que realizan sus habitantes para engalanar sus calles con figuras de papel. Visitamos el museo del vino, el del barro, y el de las 'ruas floridas', y repusimos fuerzas en el restaurante 'Joaquim dos Leitoes', un lugar privilegiado. Carne alentejana, lechón, y carrilleras, regados con un afamado vino de la comarca.

Y en agosto comenzó el baile de actividades culturales, que se multiplican con la llegada de los emigrantes. El 2, en la casa de la cultura de Ribera del Fresno, recital de verano que organiza el colectivo Ataecina.

En Gévora, se celebró la cuarta edición del proyecto 'Raíces', que coordina el incansable Manuel de la Cruz, y donde se dan cita poetas, cantantes, actores, y amantes de la cultura. Noche de magia, amistad y poesía.

Sean bienvenidas estas actividades que dan vida a nuestros pueblos aunque, como dice algún colega de resignada hebra, para la vuelta, de madrugada, con sueño y hambre (salvo excepciones) bien valdría algo de mortadela o chóped, aunque sea. Es que con pan y vino se anda el camino.

En agosto los silencios se convierten en dudas y risas nuevas. Porque agosto se viste de novia y Dios sigue mirándonos de puntillas. Lo que tiene este mes de encuentros y ausencias son los espejos con música y las sonrisas secretas. Y no faltará algún o alguna tarambana.

Seguiremos tarareando 'soñar que la vida empieza', título de un poema al que puso música, y grabó, el compositor y cantante Leonardo Dantes. «quién pudiera volver a reír/subir por la calle nueva/oler a lluvia y verdad//soñar que la vida empieza». Sigue temblando el verano sobre nuestros ojos.

-¡Llena otra vez, Josué, que nos vamos!