Será por solares

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Me gusta cuando los ciudadanos cubren sus demandas sin molestar ni gastar dinero público. Lo que se dice apañarse solitos. Ya he contado cómo chavales a los que les gusta hacer el cabra con la bici aprovechan las montañas de escombros de nuestro extrarradio y con unas paladas de arena compactan en su tiempo libre lo que antes era basura. Y así, de la nada, de repente, alumbran una sucesión de saltos para sus acrobacias.

A eso le llaman resiliencia, vocablo popularizado al calor de la crisis que se refiere a buscarse la vida. Escribí sobre ello cuando me mostraron cómo pájaros migratorios que anidaban bajo las cornisas se toparon a su vuelta de África con pinchos donde solían hacer sus nidos. Los humanos querían expulsarlos, pero los pájaros empezaron a usar aquellas barreras metálicas para reconstruir unas casas aun más sólidas.

Siempre hay cuestiones por resolver en una ciudad. En Badajoz también. Unas son recientes, como la manera de circular en patinete y otras son antiguas, como la gestión de los perros con sus cacas y su impulso natural a olisquear libremente aquí y allá, lo cual genera tensión en todos los demás. Antes de abrir el recinto canino del parque del río fui crítico, pero al cabo de unos meses reculé y aplaudí la idea. Hacía más felices a los perros, a sus dueños y al resto de paseantes.

Entre la calle Don Benito y la avenida Jaime Montero de Espinosa hay una parcela triangular del tamaño de un campo de fútbol. Está sin edificar, un solar en toda regla, vallado y desbrozado como debe ser. Cualquiera que pase por esta zona del Cerro del Viento habrá visto que los perros y sus dueños lo disfrutan. Ha sido como un regalo para toda la barriada, para los que tienen mascota y los que no. Y no ha costado un euro. Parecía la solución ideal hasta que el Ayuntamiento lo ha precintado hace unos días.

Tarde o temprano alguien reivindicará otro parque canino, ahora en la margen izquierda. El de la margen derecha rondó los 80.000 euros. No creo que nos sobre el dinero, solares vacíos unos cuantos.