Los sindicatos cifran por encima del 90% el seguimiento de la huelga de limpieza en Badajoz

Contenedor lleno y sin retirar en la calle Bravo Murillo del Casco Antiguo de Badajoz./HOY
Contenedor lleno y sin retirar en la calle Bravo Murillo del Casco Antiguo de Badajoz. / HOY

Los servicios mínimos han hecho que se recojan las basuras en la mayoría de los barrios

NATALIA REIGADAS y EFEBadajoz

El comité de empresa de FCC asegura que las primeras horas de la huelga de limpieza convocada de manera indefinida en la ciudad de Badajoz demuestran la implicación de la plantilla. Cifran en un 90% el seguimiento.

Las basuras se han recogido en la mayoría de los barrios, aunque hay contenedores llenos en varios puntos, como el Casco Antiguo o Antonio Dominguez. Eso se debe, según los sindicatos, a los servicios mínimos que han hecho que casi salgan los mismos camiones que otras noches aunque con cierto retraso. Ya de día, sin embargo, el impacto del paro convocado por los empleados de limpieza es más visible porque apenas hay operarios limpiando las calles.

Sin embargo, la teniente de alcalde delegada del Policía Local de Badajoz, María José Solana, ha explicado que un centenar de contenedores se han desplazado de su sitio para cortar el tráfico, se han volcado una decena de estos depósitos y se ha esparcido la basura en la calle República de Argentina. La edil popular ha considerado que los hechos ocurridos durante la pasada noche son «graves» y que no tienen nada que ver con una negociación empresarial.

Más información

El servicio de limpieza viaria y de recogida de basuras está en huelga en Badajoz de forma indefinida desde este martes. El comité de empresa y los representantes de FCC mantuvieron reuniones durante horas en la jornada de ayer, pero no hubo acuerdo por lo que el paro comenzó a medianoche.

Así, Solana ha indicado que esta mañana todas las cerraduras de los cuartelillos de limpieza habían sido inutilizados con silicona y que se ha quemado un contenedor de reciclaje de papel y otro de residuos sólidos en las calles Barbo y Santa Ana a lo largo de la noche.

Asimismo, ha señalado que unos 80 trabajadores se concentraron a la hora de salida de los servicios mínimos.

«No sé que tiene que ver todo esto con una reivindicación y es algo serio», ha agregado.

La edil espera que hayan sido acciones puntuales, que no vuelvan a producirse y ha llamado a la reflexión de todas las partes implicadas.

A su juicio, que los contenedores se muevan de su lugar correspondiente para cortar el tráfico supone poner en peligro a los conductores y puede provocar algún accidente, por lo que ha pedido tener «cabeza».

En cuanto a si la huelga afectará al desarrollo de la Feria de San Juan, ha manifestado que si se cumplen los servicios mínimos con total normalidad no tienen que provocar mayores dificultades que las habituales en una huelga y no tiene que condicionar la seguridad ni la salubridad de la misma.

Sobre la negociación, ha dicho que el Ayuntamiento la apoya pero que no puede interceder puesto que es un asunto entre la empresa y los trabajadores, además de que no ha recibido ninguna solicitud para intervenir.

Condiciones económicas

Este conflicto se debe a un desacuerdo sobre las condiciones económicas de los trabajadores. La plantilla pacense lleva años exigiendo que sus salarios se equiparen a los que los empleados de Mérida, donde FCC también gestiona el servicio de limpieza desde hace años.

Las reuniones de ayer entre representantes sindicales y de la empresa se centraron en las nóminas. En cuanto a la subida salarial, las posturas se fueron aproximando a lo largo de la jornada. «Nosotros hemos hecho concesiones. Se empieza en un punto y se negocia», aseguró ayer Francisco Masero, del comité de empresa donde hay representantes de cuatro sindicatos (CSIF, USO, CC OO y UGT).

La empresa ofreció un aumento del 0,85% del IPC con una duración del convenio de 2 años. Además los empleados exigían una tabla salarial similar a la de Mérida en 4 años y la empresa aceptó equiparar estas condiciones en 6.

Donde la negociación se estancó fue en el concepto de 'correturnos'. Este complemento se abona mensualmente a los trabajadores a cambio de librar en días distintos de la semana, es decir, por no tener una jornada fija para sus descansos. Masero explicó ayer que los conductores de camiones cobran por ello 30 euros al mes y los peones 20. «Una cantidad ridícula. Nos consta que en Mérida, en el año 1998, este concepto se pagaba a 72 euros mientras aquí hablamos de cuatro veces menos».

 

Fotos

Vídeos