Todo sigue igual

Dentro de una semana se cumplen cien días desde que se constituyó el nuevo Ayuntamiento y los cambios del tripartito apenas se han notado

Fragoso, en rueda de prensa esta semana para hablar de las escuelas deportivas municipales. :: CASIMIRO MORENO/
Fragoso, en rueda de prensa esta semana para hablar de las escuelas deportivas municipales. :: CASIMIRO MORENO
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Dice Abel Caballero, alcalde de Vigo, que ellos encienden ya las luces de Navidad para competir con Nueva York.

Será cosa de que aquí el alcalde y su equipo solo quieren compararse conElvas, porque no hay visos de que los colores se adelanten ni de que el árbol de San Juan sea mayor que el de Washington.

No pido que los concejales se entreguen a la locura, pero poco cambio se ve en Badajoz. Dentro de una semana se cumplen cien días desde que se constituyó el nuevo Ayuntamiento y el tripartito apenas ha traído novedades.

Ojo, que no digo que los concejales no estén trabajando.Que los hay que se han pasado agosto entrando en sus despachos y conociendo sus funciones. Lo que digo es que les luce poco.

Los cambios que iba a traer Cs aún no se notan. Lo más probable es que a estas alturas hayan descubierto que el funcionamiento de las administraciones es más lento que el de las empresas, que prácticamente todo sigue un procedimiento preestablecido y que un concejal no puede entrar en un área municipal imponiendo su criterio de un día para otro. En definitiva, que las cosas no son tan fáciles como las veían en campaña electoral. Celdrán lo decía mucho:«Una cosa es parar, y otra chutar».

Hace ya unos días el primer teniente de alcalde, Ignacio Gragera, venía a reconocer que el plazo de cien días que se habían dado para cumplir una decena de las treinta medidas pactadas para gobernar podía ser corto. Entre otras cosas porque no saben muy bien desde cuándo contar los cien días. Si el 15 de junio (cuando se formó el Ayuntamiento)o el 3 de julio (cuando Fragoso repartió las delegaciones). Como si dos semanas y media fueran determinantes en el impulso de una ciudad de 150.000 habitantes.

Así que las medidas, algunas tan rompedoras como la 'tolerancia cero con la corrupción' o el refuerzo de la transparencia, siguen esperando en el cajón de los deseos.

A pesar de todo, a los concejales del tripartito se les ve con ganas de cambiar las cosas. La mayoría reconocen que está aterrizando en sus áreas. Pero de forma conjunta no traslucen ilusión como equipo.Aún estamos esperando que el alcalde, Francisco Fragoso, explique las iniciativas más inmediatas a los ciudadanos. Qué va a hacer con la mayoría absoluta que los otros dos partidos le han proporcionado.

Será que el compromiso de centrarse en el día a día deja al Ayuntamiento sin grandes proyectos que contar. Igual que los existentes desde hace años no terminan de salir adelante.

A lo mejor es cosa de tiempo e igual en Navidades estamos compitiendo con las luces de Vigo, Londres, París y hasta Nueva York. Pero de momento la sensación es que todo sigue igual.