La avenida Ricardo Carapeto de Badajoz afronta el sexto día con cortes de agua en una semana

Las zanjas han sido abiertas cada pocos metros en el tramo. / C. MORENO
Las zanjas han sido abiertas cada pocos metros en el tramo. / C. MORENO

Los vecinos piden una solución definitiva tras ver que ha sido abierta la quinta zanja en un tramo de acera de apenas 200 metros

EVARISTO FDEZ. DE VEGA BADAJOZ.

Luisa Hurtado Martínez, peluquera de profesión, se ha convertido estos días en el ejemplo más patente de la indignación que sienten los vecinos de la avenida Ricardo Carapeto. Seis días de corte de suministro en una semana y cinco zanjas abiertas en un tramo de 200 metros han colmado la paciencia de quienes esperan desde hace años la renovación de las tuberías que llevan el agua a la zona.

Para Luisa, la última semana ha sido especialmente dura. Su negocio se encuentra en el tramo afectado y durante dos días no ha podido trabajar con normalidad. «Cada permanente se lleva muchos litros de agua, cuando se me vacía el depósito que tengo en el local me veo obligada a parar».

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Durante la mañana de ayer, esta peluquera tenía su negocio abierto. Funcionaba como cualquier otro día porque su marido, que tiene una empresa de pintura, se desplazó dos veces con una furgoneta para trasvasar hasta el depósito de reserva que tiene la peluquería el agua que había llevado en una cuba de plástico.

En cada uno de los viajes que hizo ayer llevó 300 litros, lo suficiente para garantizar el lavado del pelo de seis permanentes. «La semana pasada me avisaron de los cortes para que pudiera estar preparada, pero hoy no han venido por aquí y me he encontrado con la sorpresa», se lamentaba Luisa.

Su malestar era compartido en los negocios ubicados en ese tramo, donde hay cuatro bares, dos talleres y varias tiendas. También por los vecinos, que desde hace días no pueden hacer uso de los grifos con normalidad, especialmente en horario de mañana, cuando han sufrido los cortes de agua más prolongados.

Zanja abierta en la zona más próxima a la calle Bilbao:: C. MORENO
Zanja abierta en la zona más próxima a la calle Bilbao:: C. MORENO

El primer reventón se produjo durante la noche del martes a miércoles. En ese momento dejó de correr el agua por los grifos y el suministro no fue restablecido hasta las 22 horas del miércoles. El jueves por la mañana volvieron los cortes, al igual que el viernes, el sábado y el domingo. El lunes no hubo problemas pero ayer por la mañana se repitieron y a primera hora de la mañana volvió a cancelarse el suministro.

Para entonces, la avería de la avenida se había expandido a dos calles paralelas: Manzano y Alazán. En ambas vías fueron abiertas las aceras en cinco puntos distintos para localizar una nueva rotura que estaba provocando una bajada de la presión.

José Antonio Roncero y Paco Durán, vecinos de esas calles, confirmaron que los trabajadores de Aqualia habían estado trabajando durante la noche. «Era la una de la madrugada cuando estaban abriendo una zanja debajo de mi ventana», afirmó Roncero. «Yo he estado cuatro días sin ducharme y al final he tenido que ir a casa de un amigo», añadió Durán.

Durante todo el día de ayer, el despliegue de Aqualia en la zona fue importante. Sus operarios trabajaron en dos zanjas de forma simultánea y limpiaron la avenida de barro en las zonas afectadas.

«Son muchos años y nunca nos han compensado», se quejaba Luisa Hurtado, que cifra en 300 euros las pérdidas provocadas por un día con el negocio cerrado.

 

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