La restauración de la torre de Santa María le devuelve su aspecto original

El andamio de la torre de Santa María se retiró parcialmente ayer. :: Pakopí/
El andamio de la torre de Santa María se retiró parcialmente ayer. :: Pakopí

Ya se ha retirado parcialmente el andamio dejando al descubierto las almenas, desde donde se tendrá la mejor vista de la Alcazaba

MIRIAM F. RUA BADAJOZ.

La torre de Santa María en la Alcazaba, integrada dentro del edificio de la Biblioteca de Extremadura, ha recuperado su aspecto primitivo, tras quitar durante los trabajos de rehabilitación, el revestimiento de cemento y falsa sillería que la cubría. Este añadido del siglo XX ha desaparecido ofreciendo la imagen original de mampostería de piedra caliza con enlucido avitolado del que fue el campanario de la primera catedral de Badajoz.

Para ello, detalla Carmen Cienfuegos, arquitecta responsable de la rehabilitación, ha sido necesario rehacer las partes que se habían perdido. Este es el motivo de las diferentes tonalidades que tiene el revestimiento ahora y que se irán uniformando con el paso del tiempo.

El andamio que tapaba la torre se retiró ayer parcialmente, dejando a la vista las almenas. Durante la intervención le han quitado la capa de pintura en roja (para imitar la fábrica de ladrillo) que tenía la torre más alta, porque aunque le resta protagonismo era un añadido moderno. También se han retirado las antenas de la Policía Local y Protección Civil que estaban en desuso y que afeaban la imagen del conjunto.

El remate de almenas es una incorporación hecha durante su uso como hospital militar probablemente para darle una imagen marcial a lo que era el campanario. «Las almenas son absolutamente decorativas porque son muy altas y están muy juntas. Seguramente fue para darle a la torre un aspecto castrense pero sin finalidad alguna», argumenta Cienfuegos.

El resto del andamiaje está previsto que se retire el lunes, ya que lo único que queda pendiente para culminar la rehabilitación exterior es la colocación de unos tirantes de bóveda en la fachada sur (la que da al patio y la que en su día fue la fachada interior de la capilla mayor).

Con la recuperación de la torre medieval de Santa María, uno de los grandes atractivos será que se convertirá en el mirador más privilegiado de la Alcazaba. No en vano, era el punto más alto de la ciudad hasta la construcción del edificio Siglo XXI. Para poder subir a la torre, se han recuperado las escaleras, si bien -advierte Cienfuegos- los escalones son altos y estrechos, lo que hace muy incómoda la subida. Aun así se van a acondicionar dotándoles de iluminación y de una agarradera de hierro para facilitar las visitas. «No es adecuada para el paso libre. Entiendo que su acceso debe ser restringido y controlado, pero esa es una decisión que corresponde al Ayuntamiento», añade.

Desde la parte más alta, la vista no permite una panorámica de 360 grados por la altura de las almenas. Esto obligará a los visitantes a tener las vistas parciales que permiten los huecos entre almena y almena. Aun así, asegura Cienfuegos, «son muy interesantes y poca gente ha subido a la torre hasta ahora, lo que la hace más atractiva».

Esta no será la única sorpresa que depare la torre de la primera catedral de Badajoz y antes de la conquista cristiana, mezquita. Aunque toda la expectación estaba puesta en encontrar el alminar, este no ha aparecido. «Eso no significa que no esté, puede estar escondido entre la fábrica. Esto no ha sido una excavación», aclara la arquitecta.

Aun así, desde el punto de vista arqueológico e histórico, los hallazgos son muy relevantes. Han salido a la luz pinturas murales en la capilla, la sacristía se mantendrá como yacimiento y han aparecido restos de la decoración mudéjar de la fachada primitiva de la catedral (único ejemplo de la ciudad).

Las obras acabarán este mes

El acceso a la torre será independiente y se hará por la puerta de la fachada principal (antigua sacristía), que actualmente está a un metro por encima del suelo. Para salvar el desnivel, se va colocar una plataforma ligera con peldaños.

Las obras, que están financiadas por el Ministerio de Fomento, está previsto que concluyan a finales de este mes. Con ellas se recuperarán los dos testigos más antiguos del Badajoz medieval, las torres de Santa María y de los Acevedos.

 

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