El Reino Aftasí saca su arte al pasillo

Uno de los talleres que se impartieron el martes por la mañana. :: C. Moreno

Pintores, ilustradores o escultores de la ciudad han pasado por sus clases estos díasEl único instituto con bachillerato artístico de Badajoz organiza su semana cultural

A. GILGADO BADAJOZ.

El lunes estuvo el pintor Diego Simancas hablando sobre cómo aprender de los maestros. También pasó Desirée Delgado para descubrir el arte en el fotomontaje. María Seco hizo una exhibición de baile urbano.... Agenda apretada en el Reino Aftasí antes del parón de Pascua.

Casi medio centenar de convocatorias para celebrar su sexta semana de las artes. María Luisa Sánchez es la directora. Empezaron, recuerda, reformulando la habitual semana cultural. En el único instituto de la ciudad con bachillerato artístico tenía más sentido cargarla de contenidos propios.

Fue un éxito. Tanto que han ido ganando para la causa a antiguos alumnos, músicos, bailarines, pintores o escultores de la región que se suman a clases magistrales ante un auditorio más que motivado. Todos, aclara, participan de forma altruista.

El amplio vestíbulo del aulario se convierte antes y después de cada recreo en un escenario improvisado de teatro o conciertos y entre clases se intercalan talleres de animación, ilustración, mosaico o vidrieras. Técnicas y estilos alejados del curriculum oficial que interesan a los chicos. La directora cree que parte del éxito reside en la participación del alumnado. «Pueden demostrar que lo que estudian y practican en el aula tiene su aplicación fuera».

Recuerda, por ejemplo, que actrices como Carolina Yuste, Premio Goya de reparto por 'Carmen y Lola', o Claudia Galán, en el elenco de la teleserie 'El secreto de Puente Viejo', empezaron en estas modestas representaciones para sus compañeros junto a las escaleras. «A los estudiantes hay que motivarles a perseguir sus sueños». Y para algunos de sus 700 matriculados, ese sueño pasa por colorear lienzos, aprender coreografías o moldear figuras. En este centro donde se imparte Secundaria y Bachillerato de Ciencias Sociales o Humanidades, la personalidad marca su bachillerato de arte y su formación profesional de artes gráficas.

La directora lamenta que la Lomce recortara sus opciones. Antes de la 'ley Wert' había una doble vía: plástica y diseño por un lado y artes escénicas, danza y música por otro. «Hemos tratado de adaptarnos reagrupando materias para mantener contenidos». El problema es que nadie ha vuelto a proponer de nuevo el desdoblamiento y toca resignarse a los nuevos tiempos.

Ampliación

Con la reunificación más o menos digerida, el siguiente reto de este instituto ubicado junto a la pasarela de la avenida del Diario HOY pasa por su ampliación. En cada proceso de prematrícula suele haber estudiantes interesados con habilidades artísticas que se quedan fuera. Le llegan solicitudes de muchos pueblos de la provincia porque esta opción escasea y habría que ir a Mérida o Don Benito para encontrar algo parecido. «Cuando sobran pocos los aceptamos aunque superen el máximo de plazas, pero tampoco podemos ajustar más».

Ahora tienen tres grupos de primero y cuatro de segundo del Bachillerato de artes, más de 170 alumnos. Necesitan aulas grandes y espaciosas en las que trabajan a modo taller porque practican con caballetes y mucho material de dibujo. En volumen, por ejemplo, no vale con una hilera de pupitres y una mesa para el profesor.

La Junta de Extremadura aprobó hace años una ampliación que en teoría debía materializarse antes del 2020. A estas alturas de 2019 no hay ninguna señal de que el plazo se vaya a cumplir. «Está aprobado y antes o después se hará». La directora espera que con más aulario puedan asumir la demanda que hay para estudiar disciplinas artísticas regladas en la ciudad.

La salida natural no se limita a la carrera de Bellas Artes. Hay pasarelas a otras carreras como Magisterio o Publicidad y a módulos de grado superior con mucho atractivo. Y pone como ejemplo el auge laboral en las artes gráficas. Esta semana sirve también para que se conozca lo que aprenden, aunque en el instituto lo viven en clave interna. «Queremos que los chicos demuestren lo que son capaces y que lo vean sus compañeros. Hasta los carteles los hacen ellos mismos». Lo de motivarles para cumplir sus sueños no parece en este caso una frase hecha.