Regreso al futuro

Leche embotellada y arroz a granel./HOY
Leche embotellada y arroz a granel. / HOY
FERNANDO BERMEJO

Hoy me ha tocado ir a hacer la compra. Pero antes he ido a un sitio llamado 'La Trapería' en el que se ve de todo menos trapos. He llevado una talega de tela llena de envases de vidrio vacíos y allí los he vendido. No me han pagado mucho, pero algo es algo. Había pensado traerme también un pequeño fardo de periódicos antiguos, pero pesaban demasiado y ya iba bastante cargado.

Cuando he llegado a la tienda de alimentación no había nadie, así que me han despachado inmediatamente. Un kilo de garbanzos que me han envasado con habilidad en un cucurucho de papel de estraza, medio kilo de bacalao salado que me han cortado con una enorme cuchilla a modo de guillotina, apenas desviándose unos gramos del peso que había pedido, un litro de aceite que me han echado en la botella que llevaba desde una bomba manual conectada a un bidón, y algunas cosas más. La leche debo comprarla en la lechería de al lado y para ello llevo dos botellas vacías que cambiaré por las llenas.

De vuelta a casa me he hecho el remolón en una esquina viendo a un individuo sentado en una pequeña banqueta en la acera. Estaba soldando el fondo de una olla de cocina agujereada por un golpe. Tenía al lado otros cacharros similares y un par de paraguas, supongo que también para reparar. No parecía muy contento con mi supervisión, así que no me he quedado mucho tiempo.

Al llegar a casa me he cruzado en la escalera con la mujer que va a recoger los desechos orgánicos que utiliza, según me contó un día, para alimentar a sus cerdos. Así que los basureros del Ayuntamiento exclusivamente se llevan los desechos realmente inútiles e inservibles.

En estos tiempos de 1959 nada se derrocha y todo lo aprovechable se recicla.

De pronto, alguna estridencia en la tele me ha despertado de mi siesta y ha difuminado el sueño en que recordaba ese pasaje de mi infancia que tengo muy vívido en mi memoria. Entonces no había televisión, así que no hay duda de que ya estoy despierto. Pero algo de la actualidad está camino de parecerse a lo que ocurría hace sesenta años.

El reciclaje parece algo muy moderno, pero en realidad estamos haciendo un viaje hacia atrás en el tiempo. Estamos regresando al futuro.