La redada de La Picuriña se salda con 4,7 kilos de marihuana intervenida

Agentes con un perro detector de droga el pasado jueves. :: pakopí

En la operación Mosmar, desarrollada el jueves, participaron 50 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional

REDACCIÓN BADAJOZ.

La redada que agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional llevaron a cabo en las barriadas pacenses de La Picuriña y del Rincón de Caya el jueves se saldó con la intervención de 4,7 kilos de marihuana, además de 437 plantas de esta sustancia. En una nota, el Ministerio del Interior informó que también se detuvo a siete personas, como ya informó HOY en su edición de ayer. Para las fuerzas del orden, se trata de presuntos miembros de un grupo criminal dedicado al cultivo y tráfico de drogas. En la llamada Operación 'Mosmar' se detuvo a cuatro hombres y tres mujeres, todos ellos vecinos de la capital pacense.

La operación se desarrolló en colaboración entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, tras detectar el asentamiento y la actividad delictiva en Badajoz de una organización criminal dedicada a la elaboración y cultivo de plantas de marihuana, para su posterior venta en esta capital y localidades limítrofes.

Según relata la Guardia Civil, la organización estaba perfectamente estructurada con roles muy definidos, ya que contaba con un cabecilla de la organización, personas dedicadas a la elaboración y cultivo de las plantas y otras a las que se confió la distribución y venta de la droga.

Así se puso en marcha un dispositivo en el que se observó que los integrantes del grupo utilizaban varios inmuebles situados en la barriada 'La Picuriña' y en la urbanización 'Rincón de Caya'. Con las diversas pruebas, unos cincuenta agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional de Badajoz, apoyados con perros adiestrados en búsqueda de sustancias estupefacientes, llevaron a cabo en la mañana del jueves los registros en las dos viviendas y nave, donde se localizaron un invernadero «perfectamente adecuado para el cultivo y desarrollo de las plantas»; un secadero, 437 plantas de marihuana; 4,7 kilos de esta sustancia preparada para su venta, además de utensilios y material para la distribución y venta de la droga.

Explican que las instalaciones contaban con enganches ilegales de la red eléctrica, con el objetivo de «obtener energía suficiente para la elaboración y cultivo de las plantas, de manera que la empresa suministradora no detectase el elevado consumo de electricidad».

También se les han intervenido tres vehículos utilizados por la organización y 2.100 euros obtenidos presuntamente de la venta de la droga.

Las diligencias instruidas por delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y defraudación de fluido eléctrico, junto con los detenidos fueron puestas a disposición judicial por supuestos delitos contra la salud pública.