La realidad virtual y la cocina, estrellas de Iberocio

CASIMIRO MORENO

La feria se inauguró por la mañana y por la tarde ya había colas para entrar a los dos pabellones de Ifeba

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Lo primero que llama la atención al entrar en Ifeba es el intenso olor a cebolla pochada. Veinte niños vestidos de cocinero tratan de hacer un arroz según las indicaciones del cocinero Alonso Pantoja.

Desde ayer y hasta el próximo viernes, 30 de diciembre, por esta particular cocina pasarán 700 niños, según las previsiones de la organización. La cocina es una de las actividades que más demanda tiene este Iberocio. La feria abrió ayer a las diez y a las once y media ya se habían llenado todos los grupos hasta las dos.

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Pero Iberocio es mucho más que un simulacro de Masterchef Junior. Es un compendio de entretenimiento familiar metido en diez mil metros cuadrados por el que pasarán hasta el viernes 40.000 mil personas. Un respiro para los padres y un festín para los niños y adolescentes.

A entretenimiento estrella apunta esta edición también la plataforma de realidad virtual. Adultos y niños hacían cola para ponerse las gafas, subirse a uno de los seis asientos y disfrutar durante poco más de dos minutos de la sensación virtual de tirarse desde un paracaídas.

La grada de Fifa 18 mantiene el tirón de siempre. Todos los días se celebran campeonatos individuales de Playstation y las partidas se pueden seguir en pantalla gigante. Los jugadores tienen que competir con defensa táctica y los ganadores se llevan una PS4 y una tablet.

Entre las preferencias unánimes hay que apuntar también a las tirolinas. Este año hay tres. Una de ocho metros sobre el rocódromo en la torre de aventuras, la que instalan los militares de la Brigada Extremadura XI en su pabellón y una en línea recta para los visitantes de uno a tres años.

En el rincón infantil, junto a la tirolina, hay un amplio lienzo blanco sobre la pared para que los niños pinten con las manos, dibujen con acuarela o coloreen con tiza. Hinchables y un tren de la bruja, similar al que se monta en todas las ferias de pueblo, son los otros entretenimientos infantiles.

Entre la oferta educativa hay una docena de mesas con sillas que se van ocupando y desocupando cada pocos minutos.

El servicio de difusión científica de la Universidad de Extremadura, por ejemplo, ofrece experimentos rápidos para enseñar cómo funciona un volcán o cómo se fabrica una pasta de dientes.

También hay un juego de paleontología en el que los participantes tienen que desenterrar de un arenero las piezas escondidas de un dinosaurio gigante que se va formando en la pared. Se pueden llevar a casa una maqueta de dinosaurio. Para los que no les guste Tadeo Jones, tienen la opción de construir su propio robot o moldear un jarrón de arcilla en el rincón alfarero.

Muy concurrido estaba también ayer, antes de que cerraran las puertas a las dos de la tarde, la exposición de los militares. Había tres tanques, un jeep, dos motos y una ambulancia. Los militares de la brigada explican cómo funciona a todos los que se van subiendo. Este año además hay un circuito de entrenamiento con obstáculos, un simulador de conducción y un buscador de minas. A todos los que pasen por este circuito militar le regalan un diploma. La Brigada Extremadura aprovecha su despliegue en Ifeba para informar sobre el acceso a la carrera militar o para promocionar el Desafío San Fernando, la prueba deportiva con fines solidarios que organizan cada mes de abril.

Parte del éxito de Iberocio se basa en que en los dos pabellones de la institución ferial se concentra buena parte de la oferta de ocio y deportiva que hay en la ciudad. Clubes deportivos como el Santa Teresa o el Mideba organizan pequeños torneos, hay academias de baile que enseñan sus coreografías y asociaciones juveniles que se encargan de entretener a los más pequeños.

En una sala acristalada, algunos padres podían aprender a cortar el jamón o a manejar mejor la cámara réflex. En Ifeba han pensado que tantas horas de ocio infantil también conviene alternarlas con entretenimiento para los padres.

Tampoco se olvidan de los niños hospitalizados ni de los discapacitados. Algunos de los monitores estarán mañana en el hospital Materno Infantil para jugar con los niños ingresados y Aprosuba 3 de Badajoz cuenta con voluntarios en la feria.

Con esta oferta, no extraña que a las pocas horas de abrirse, los dos pabellones se llenaran de público.

Por la mañana (abre de 10.00 a 14.00 horas), el recorrido era cómodo porque apenas había colas en los puntos más concurridos. Por la tarde (de 17.00 a 21.00 horas) el panorama fue distinto. Antes de las cinco de la tarde, cuando abre en sesión de tarde la feria, la columna de gente para comprar el ticket de dos euros llegaba hasta la puerta del vestíbulo. Pronto se llenó el amplio aparcamiento del recinto ferial y también se vieron los primeros autobuses con grupos de niños que venían desde Portugal o los pueblos de la provincia.

Atascos

Iberocio también tiene su influencia en el tráfico de la avenida de Elvas. Desde las cuatro y media y hasta bien entrada la tarde, se repitieron los atascos en los accesos a la avenida de Elvas desde el Puente Real. El movimiento de coches que generan estos días los centros comerciales de la salida a Portugal y la feria infantil coincidió con las restricciones de paso por el repintado de los pasos de peatones en el puente.

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