Nuestro querido Badajoz

JOSÉ MANUEL SITO

Ya es tiempo de elecciones para elegir, falten o no matices: entre azul, rojo, naranja, verde o morado, (porque sufragio de acuarelas es votar). Y digo que ya es tiempo de elecciones para que alguien, es decir todos, canten victoria, que es tiempo de sobres en el buzón para cambiar de horizonte, o de tener las mismas renovadas esperanzas, que ya es tiempo de apostar por el que crees es el mejor, y después felicitar al más votado. Mientras tanto no sé qué es mejor, si esperar que haya elecciones de higos a brevas, o de brevas a higos.

Y ahora lo más difícil es elegir entre unos políticos u otros, pues por temor a equivocarte o los votas a todos o casi es mejor que no votes a ninguno, aunque la mejor regla para saber que no te vas a equivocar es no confundirte de papeleta, y es que votar quizás sea una papeleta de lo más arriesgado, pues sucede que cuando votas y luego ves que te has equivocado, encima eres culpable de haber descartado a unos y preferido a otros. Por eso en tiempo de elecciones no seas culpable y dale tu voto a tu propia mismidad, si es que acaso te fías de ti mismo, mas si no te fías ni de ti mismo entonces estás perdido.

Y es que en realidad votes lo que votes no tienes escapatoria, pero no culpes al semáforo de la esquina de no haber atinado, culpa mejor porque la carne es débil a ese cuento que te cuentan de colorín colorado, el cual, aunque va de traslúcido finalmente es opaco. Mas sin embargo que salga bien parado nuestro querido Badajoz, al resolverse tras el recuento de votos, es decir de sueños por cumplirse, que otros sean los perdedores y vosotros lectores los ganadores de sueños.