El Puente Viejo y la Pontecilla de Talavera inician el camino para ser bienes patrimoniales

A la izquierda, La Pontecilla. A la derecha, el Puente Viejo de Talavera la Real, la obra civil más importante del municipio. :: c. moreno/
A la izquierda, La Pontecilla. A la derecha, el Puente Viejo de Talavera la Real, la obra civil más importante del municipio. :: c. moreno

La Junta de Extremadura da el primer paso para incluir ambos viaductos en el Inventario del Patrimonio Histórico y Cultural de la región

MÍRIAM F. RUA BADAJOZ.

Cuentan que la corte del rey Felipe V, con el monarca a la cabeza, entró a Talavera la Real en 1729 por el Puente Viejo. El primer Borbón y su séquito fueron a cazar, aprovechando su estancia en Badajoz con motivo de la doble boda pactada como gesto de acercamiento a Portugal, la de su hijo, Fernando VI, con la infanta lusa Bárbara de Braganza, y la de su hija María Victoria con José, el heredero del trono portugués. Los talaveranos los recibieron, según las crónicas de la época, con música, cohetes y repique de campanas.

Esta es una de las primeras referencias históricas en las que se menciona al Puente Viejo, también conocido como romano. Y es que aunque oficialmente -según el Inventario de Puentes de Extremadura- su origen se fecha en el siglo XVIII, los propios técnicos de Patrimonio reconocen que gran parte de la estructura es más antigua.

En Talavera dicen que su puente es medieval, pero podría tener elementos más antiguos aún, ya que se cree que los sillares que hoy están hundidos son romanos y fueron reutilizados para crear esta infraestructura que durante años fue la vía que comunicaba el pueblo con Badajoz por el llamado Camino Viejo.

Están fechados en el siglo XVIII, pero el Viejo se cree que es de origen medieval con sillares romanos reutilizados

Este puente, que es el símbolo mas reconocible de Talavera la Real, está más cerca de ser incluido en el Inventario del Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura. Este camino lo anda de la mano de su hermano pequeño, el puente conocido como la Pontecilla. Los dos están en el expediente que la Junta de Extremadura acaba de incoar para declararlos como bienes de la comunidad autónoma.

Según se ha publicado en el Diario Oficial de Extremadura, su reconocimiento se fundamenta en los valores históricos y arqueológicos de ambos puentes, ligados a la memoria sentimental de Talavera la Real.

De los dos, el más conocido es el Puente Viejo, que cruza el arroyo Limonetes. Un poco más adelante está La Pontecilla, sobre un regato.

El procedimiento que ahora empieza culminará con su declaración una vez que se resuelvan las posibles alegaciones y se cuente con un informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Badajoz.

En muy mal estado

Construido de ladrillo y sillería, el Puente Viejo está en la orilla de enfrente de la iglesia. Su silueta actual está muy ligada a los acontecimientos históricos, ya que fue muy dañado durante las guerras con Portugal. También se cree que su estructura se vio alterada por una riada.

Lo que sí se tiene claro es que originalmente tenía cinco ojos y hoy solo conserva tres. El resto está reconstruido con una pasarela de metal. Esta se construyó a inicios del siglo XX, en 1911, y los vecinos creen que desde entonces no se ha vuelto a intervenir en el Puente Viejo.

«Todo el puente se encuentra en muy mal estado», reza el anexo publicado en el DOE, extraído del informe técnico realizado por la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural para iniciar su declaración como bien inventariado. De hecho, hace unos años se creó una plataforma vecinal en Talavera para pedir que se actúe en el puente antes de que sea demasiado tarde. El paso del tiempo y el abandono amenazan al que es considerado como el principal monumento civil de los talaveranos, al que se le han dedicado versos, cuadros y ha representado en los carteles de los grandes eventos del pueblo.

El Puente Viejo está hoy cerrado esperando una oportunidad que quizás le llegue con su reconocimiento como bien de la comunidad autónoma.

La Pontecilla, sin embargo, se conserva en buen estado. Está próxima a la población, sobre un regato, en el mismo camino que el Puente Viejo. Es más pequeño y está construido en mampostería y ladrillo. Está fechado en el siglo XVIII.

La incoación del expediente para su declaración como bienes de la comunidad autónoma implica, explica Patrimonio, «que todas las actuaciones que se promuevan en ellos deberán contar con la autorización de esta Dirección General, y ser adecuadas al objeto de garantizar la salvaguarda de estos».

 

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