Promedio recogerá escombros para combatir los vertederos en los pueblos

Un agente del Seprona, ante un vertido ilegal. :: hoy/
Un agente del Seprona, ante un vertido ilegal. :: hoy

El Consorcio ha puesto en marcha un sistema de bateas que se colocan en cada término y se descargan en las plantas cercanas

A. GILGADO BADAJOZ.

El hábito de descargar los escombros en las cunetas de los caminos sigue muy vigente en los pueblos porque en muchos no hay una planta donde dejarlos con seguridad. Desde hace meses, Promedio reparte bateas por los términos municipales para que se descarguen allí. El Consorcio mueve después estos desechos en camiones hasta las recicladoras más cercanas. El sistema se ha implantado ya en 70 pueblos, según los datos Promedio. El objetivo es poner a disposición de los vecinos un punto de acopio que garantice la retirada y el tratamiento de los residuos sin dañar el medio ambiente.

Diputación auxilia desde hace años en la recogida de basura o en las depuradoras y este mismo formato se utiliza también para tratar de erradicar los vertidos de obras menores, lo que técnicamente se clasifican como RCD (residuos de construcción y demolición).

Los municipios de mil habitantes o menos tienen derecho a un mínimo de doce recogidas al año. Un pueblo como Los Santos de Maimona, por ejemplo, podría llenar hasta 108 depósitos móviles según las condiciones establecidas por Promedio. La idea, explica Olga Benítez, técnica del Consorcio, es que poco a poco se asuma como rutina para acabar de una vez con los caminos plagados de ladrillos, cementos o restos de tabiques de las casas.

Además de afear el entorno, hay que eliminarlos para combatir el riesgo de incendio

La ubicación de los remolques la decide cada ayuntamiento. En algunos casos se encuentran dentro del punto limpio municipal, junto a otros contenedores para el resto de residuos, pero también han optado por recintos cerrados o controlados por temor al vandalismo y al mal uso.

Promedio se compromete a recoger las bateas en menos de 72 horas, una vez que se llenen, desde que recibe el aviso. También certifica la gestión correcta posterior en una planta autorizada para los RCD. En este tipo de instalación se clasifican para eliminarlos o reutilizarlos, según el tipo de material que se extraiga.

En Diputación explican que este nuevo servicio tiene un coste anual de casi 640.000 euros y un horizonte de cuatro años, por lo que la inversión global del Consorcio y de los ayuntamientos alcanzará los 2,5 millones en 2021.

Atajar los vertederos ilegales en las zonas rurales requiere de todas las administraciones porque se trata un problema disperso y tolerado durante décadas. En Extremadura hay un vertedero ilegal por cada tres municipios, según los cálculos de la Junta. La consejería de Medio Ambiente tiene localizados más de 130. Aunque se trata de un registro corto porque se refiere solo a los ubicados en terrenos públicos. A estos 130 hay que sumar los muchos solares abandonados o en terrenos comunales por los que nadie reclama ante el mal uso y la contaminación.

Tras muchos años de impunidad, empezaron a combatirse de forma intensa en el 2008 y al día de hoy, explican en Promedio y en la Junta de Extremadura, se han restaurado muchos parajes. Al menos, coinciden, se han conseguido eliminar los más grandes y peligrosos. Desde Promedio han comprobado que ya no hay recintos amplios en los que todavía se viertan restos de obra de manera ilegal, pero sí rebrotan pequeños montones de ripios en zonas aisladas y hasta en espacios clausurados. Estos pequeños montículos afean el entorno y aumentan el riesgo de incendios.

Las altas temperaturas del verano y la incidencia del sol sobre envases a presión, cristales o vidrios pueden desencadenar fuegos cerca de las viviendas que nadie ve hasta que se levantan las llamas. En la región se contabilizan 47 vertederos con potencial riesgo de incendio, según la Memoria de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía General del Estado.

La proximidad a masas forestales arboladas supone, por tanto, uno de los criterios de actuación prioritaria del convenio para la recuperación de zonas degradadas por escombreras ilegales firmado entre las diputaciones y la Junta de Extremadura.

El primer paso es la evaluación de los puntos localizados. Esta tarea se encargó, según el texto del convenio, a las diputaciones, mientras que los ayuntamientos se comprometieron a ceder los terrenos a la Junta durante el tiempo en el que se efectúen los trabajos y los movimientos de tierra para la restauración.

La Junta se ha encargado de limpiar y recuperar la zona del antiguo vertedero de la periferia de Badajoz en la carretera de Campomayor.

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