«Hay una profesora para vigilar que 23 niños de 3 años crucen al cole principal»

Imagen de archivo del colegio de Gévora, con una pancarta reivindicativa en su fachada./HOY
Imagen de archivo del colegio de Gévora, con una pancarta reivindicativa en su fachada. / HOY

Los vecinos de Gévora esperan desde hace dos años que comiencen las obras del nuevo centro, atascadas en la burocracia

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

«Tenemos un aula de Infantil con niños de tres años. Hay 23 niños en un aula de 50 metros cuadrados. Para hacer psicomotricidad tienen que venir al pabellón principal, pero solo hay una profesora y ella sola no puede vigilar que todos los niños crucen la carretera con seguridad. La situación puede ser aún peor, porque normalmente durante el curso se incorporan niños en diferentes niveles de las familias de temporeros».

Este es solo un ejemplo del encaje de bolillos que, recién empezado el curso, tienen que hacer en el colegio público De Gabriel de Gévora por la falta de espacio y por la dispersión de aulas, repartidas en tres zonas distintas.

Su directora, Alicia Rodríguez, que se estrena en el cargo, reconoce que entre el profesorado y las familias reina el desánimo porque, aunque el nuevo colegio está aprobado en el Plan de Infraestructuras de la Junta de Extremadura 2016-2020, ven que enfilan el tercer curso sin ningún avance.

«No entendemos por qué otros centros se han empezado a construir y el nuestro sigue parado», se pregunta la directora. Desde hace dos años, el atasco en la tramitación está precisamente en el cruce de documentación entre la Junta de Extremadura, que es la que tiene que construir el nuevo colegio, y el Ayuntamiento, que tiene que darle los terrenos. Precisamente esta última cuestión es la que está pendiente de resolverse.

La Consejería de Educación dice que en agosto de 2017 le solicitó al Ayuntamiento los terrenos, una parcela junto al instituto. Casi un año después, en junio de 2018, le reclama celeridad en la tramitación municipal. Y el pasado 1 de agosto, le mandó un nuevo escrito reclamándole la documentación que aún no había aportado.

En la secuencia temporal ofrecida por el Ayuntamiento de Badajoz, hay más fechas. Según detalla la concejala de Patrimonio, María José Solana, en junio de 2018 el pleno municipal aprobó la puesta a disposición de los terrenos y a partir de ahí, comenzaron a reunir la documentación que le pedía la Junta.

«En otros casos los requerimientos han sido más sencillos, pero en este nos han pedido cosas singularísimas como las servidumbres de instalaciones de ferrocarril, que no se pidieron en su día cuando le cedimos los terrenos para hacer el instituto». Pese a ello, –prosigue la edil– en enero de 2019 se reúne la documentación y se le entrega a la Junta. «Sorprendentemente, en agosto, ocho meses después, nos reclaman un certificado de la línea de telecomunicaciones a pie de calle, que no nos lo han pedido en la vida, pero aún así lo enviamos el pasado 12 de septiembre».

Para Solana, la falta de este documento no justifica que la Junta de Extremadura no haya adelantado trámites para acelerar el nuevo colegio. «No tienen ni el proyecto hecho y desde el principio tienen la planimetría para haberlo encargado. Lo último que nos han pedido no condiciona para nada esto».

Y en este embrollo de fechas y papeles, en Gévora acaban de empezar el curso 321 niños sin aula de informática porque han tenido que reconvertirla en clase, para ir a la biblioteca tienen que cruzar la carretera principal del pueblo y lo mismo les pasa a los alumnos de 5 años que también tienen que atravesar la calle para ir al patio en el edificio principal. Directora, jefe de estudios y administrativo comparten despacho, lo que resta intimidad a las familias a la hora de contar algún problema.

Y así un rosario de carencias que enumera la directora del colegio: apagones continuos por la deficiente instalación eléctricas, ventanas viejas por donde se cuela el frío y el calor... Reformas que tampoco creen que se atiendan, teniendo en proyecto el nuevo colegio.

«Llego con ganas de reactivar el tema para que este año pueda arrancar el proyecto», anuncia Rodríguez. Comprometidos están 3,5 millones de euros para hacer seis aulas de Educación Infantil y doce de Primaria, comedor, gimnasio, dos pistas polideportivas, aula de música, salas de usos múltiples, cinco aulas de desdoble y zona administrativa.