La procesionaria aumenta el número de consultas veterinarias en Badajoz

La procesionaria aumenta el número de consultas veterinarias en Badajoz

En los niños provocan reacciones alérgicas, irritación de la piel y los ojos o problemas circulatorios

EFEBadajoz

La proliferación de orugas procesionarias durante las últimas semanas en Badajoz ha hecho que se incrementen de forma considerable las atenciones de las clínicas veterinarias por perros afectados tras el contacto con esta especie.

Como ha explicado el presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, José Marín, las temperaturas benignas de las últimas semanas han hecho que se incremente la presencia de estas orugas en la ciudad.

Esta circunstancia ha hecho que se hayan incrementado de forma considerable las atenciones de veterinarios por el contacto de los perros con estas orugas, que afectan principalmente a la lengua, labios y encías, aunque pueden incluso morir si se tragan la oruga.

Marín ha pedido a los dueños de las mascotas que acudan «cuanto antes» a las consultas veterinarias, en cuestión incluso «de minutos«, pues el animal puede perder la lengua entera, cuando no fallecer.

El Colegio de Veterinarios de Badajoz ha pedido que, además de la actuación contra estas orugas, se tomen algunas otras medidas de prevención que deben tenerse en cuenta en el escenario actual de subida de las temperaturas, como por ejemplo evitar la plantación de pinos (árbol donde actúa) junto a colegios o zonas de recreo.

Marín ha afirmado que uno de los hándicap es la proliferación de estos animales, pues aunque tiene «enemigos», como los pájaros que se comen al animal mientras permanece en forma de pupa hasta su metamorfosis a mariposa, su número es cada vez mayor.

A nivel humano, especialmente en los niños, provocan reacciones alérgicas, irritación de piel en forma de sarpullido, erupción en el cuello, brazos, piernas y torso, irritación en los ojos o problemas circulatorios.

Según ha explicado José Marín, el problema no solo viene dado por el contacto con el animal, sino también por la llegada a la piel, a través del aire, de los millares de pelos urticantes que desprenden las orugas a la atmósfera.

Como ha manifestado, la proliferación de esta oruga se está produciendo durante los últimos tiempos también en otras ciudades extremeñas y españolas, como consecuencia del adelanto del buen tiempo, que llega ya mucho antes del tradicional paso del final del invierno al inicio de la primavera.

Barriadas como Suerte de Saavedra o el Gurugú, o las ubicadas en el entorno del río Guadiana, se han quejado de la proliferación de esta especie.