Todo se precipita

Todo se precipita
MARÍA ÁNGELES JIMÉNEZ

La vida, personal, social, de nuestra comunidad a veces sufre cambios bruscos, pero que se vienen fraguando desde meses antes, aunque parezcan desencadenarse todos a la vez en el mismo momento.

Ahora, cuando los pacenses estamos inmersos en los cercanos Carnavales, nuestra fiesta con mayúsculas, la política irrumpe en escena para convertirse en letra de pasodobles de la Murgas en el López.

Mientras, a nivel municipal, el Ayuntamiento ha emprendido la carrera contra las urnas, perdón, contrarreloj, para hacer en menos de meses todo aquello que se ha procrastinado por casi cuatro años, o cuatro legislaturas, y se abordan los arreglos que se demandaban desde hacía tanto, pero solo donde parece ser vistoso y visible se asfaltan avenidas, se consigue que el Guadiana parezca limpio, y se remozan monumentos. Eso sí, ahora a pocos meses de las elecciones.

Qué decir de la comunidad autónoma, el irresoluble problema de comunicaciones con la capital del país y con el resto del mundo que padecemos. Sólo ahora se incluye en la agenda de nuestros representantes, eso sí, con la clara conciencia de que nada se solventará, por lo que podrán prometer altas velocidades, autopistas y hasta puerto de mar sin mayores consecuencias pasados los comicios.

Todo se produce a la vez, o en un cortísimo periodo de tiempo, pero la realidad es que nada cambia, seguimos estando al final y ahí permaneceremos.