La Policía Local podrá utilizar el radar del Puente Real en la circunvalación

La cabina para el radar ha sido colocada entre la Ronda Norte y la rotonda de los tres poetas. :: c. moreno/
La cabina para el radar ha sido colocada entre la Ronda Norte y la rotonda de los tres poetas. :: c. moreno

El Ayuntamiento instala una cabina blindada en la avenida Reina Sofía para reducir la velocidad en un tramo donde se producen accidentes frecuentes

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

El Ayuntamiento de Badajoz anunció ayer que tiene la intención de utilizar el radar fijo del Puente Real para combatir los excesos de velocidad en la avenida Reina Sofía (carretera de circunvalación), una decisión con la que pretende sacar el máximo partido al cinemómetro que adquirió el pasado año.

La puesta en marcha de esta medida fue confirmada horas después de que concluyera en Reina Sofía la colocación de una cabina antivandálica similar a la que fue anclada el pasado año en la zona intermedia del Puente Real.

El objetivo es 'rotar' el radar fijo que ya posee, logrando de ese modo que el efecto disuasorio sea efectivo en las dos ubicaciones dado que los conductores no sabrán con total certeza en qué punto estará el aparato que mide la velocidad.

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No será la primera vez que el Ayuntamiento utilice de forma alternativa los dispositivos adquiridos para controlar el tráfico. Desde hace años viene actuando de este modo con los fotorrojos en el control de los vehículos que se saltan los semáforos.

Esa medida fue anunciada en 2012 coincidiendo con la entrada en funcionamiento del primer fotorrojo. Entonces se dijo que la ciudad contaría con diez carcasas en los cruces más problemáticos para que fueran rotando las cámaras adquiridas para grabar a los infractores.

Aquella actuación se dirigió de forma casi específica al tramo urbano de la BA-20, popularmente conocida como 'la autopista', donde las carcasas iban a distribuirse entre el cruce de la carretera de Sevilla y el inicio del Puente de la Universidad.

Un resultado similar se pretende ahora con el radar fijo de velocidad, que rotará entre la cabina del Puente Real y la que acaba de fijarse en la avenida Reina Sofía, una pronunciada curva en la que se han producido numerosas salidas de vía protagonizadas por conductores que superaban los límites de velocidad.

De momento no se conoce el coste de la nueva cabina antivandálica, pero se sabe que el gasto en el Puente Real ascendió a unos 53.000 euros. Con ese dinero se adquirió un soporte metálico de más de dos metros de altura sobre el que se fijó una cabina antivandálica de 80 centímetros con paneles laterales hechos en acero tratado de 2 milímetros de espesor a prueba de balas y un frontal en el que se abre una ventana para la cámara y el flash cubierta con una visera y cristal blindado a prueba de balas de 34 milímetros de espesor.